Tras ser notificado por la Cancillería de la decisión del gobierno de España de desistir del reclamo para la extradición de presuntos represores argentinos, el juez federal Rodolfo Canicoba Corral ordenó ayer la libertad de 39 militares y un civil imputados en Madrid por genocidio y terrorismo de Estado. No obstante, algunos ex represores, como Jorge Rafael Videla, Emilio Eduardo Massera y Carlos Guillermo Suárez Mason, permanecerán detenidos por el robo de bebés. Por su parte, la Cámara Federal reabrió las causas de la Esma y del Primer Cuerpo de Ejército.
Al decretar la libertad de los presuntos represores, que cumplieron 40 días de arresto preventivo por requerimiento del juez español Baltasar Garzón, Canicoba reportó a la Cámara Federal porteña datos enviados en las últimas horas por su par de la Audiencia Nacional de Madrid, a los fines de promover una investigación en el ámbito de la Justicia argentina.
”En la fecha (por ayer) se ha recibido un oficio -vía Interpol- atribuido al colega español en el que se denuncian eventos presuntamente delictivos”, escribió Canicoba Corral al trasladar a la Cámara la denuncia de Garzón, que así impulsó desde Madrid una causa penal contra los 40 hombres que ya no serán extraditados a España.
La Cámara, ahora, procederá a definir por sorteo a qué juez remitirá la denuncia radicada por Garzón, quien sufrió un duro revés el viernes cuando el gobierno de José María Aznar rehusó gestionar ante la Argentina la extradición de los militares inculpados.
Otros dos casos emblemáticos
Simultáneamente, el fiscal Guillermo Marijuán radicó su propia denuncia contra los acusados, y la Cámara Federal reactivó dos causas penales por crímenes perpetrados en la Escuela de Mecánica de la Armada (Esma) y dependencias del I Cuerpo de Ejército.
Canicoba, que ayer archivó el sumario que abrió el 24 de julio último para ordenar los arrestos preventivos requeridos por su colega Garzón, dejó sin efecto las órdenes de captura que pesaban contra los represores Jorge Vildoza, Antonio Arrechea y Arturo González Naya, que se encontraban prófugos.
Vildoza, empero, continúa en la clandestinidad porque es buscado desde hace más de una década por la sustracción de un niño nacido en cautiverio.
Los militares bajo sospecha, así como el civil Gonzalo Torres de Tolosa, recuperaron la libertad en la jornada de ayer, aunque seguirán presos los ex jefes militares que, como los dictadores Videla y Massera y el ex general Suárez Mason -entre otros-, deben cumplir prisión preventiva por el robo sistemático de bebés.
Las puertas de la cárcel, en cambio, se abrieron para el ex general Antonio Domingo Bussi -ex gobernador tucumano e intendente electo de San Miguel de Tucumán-; el ex teniente de fragata Alfredo Astiz y la mayoría de los hombres incluidos en la extensa nómina que, en vano, elaboró en España el juez Garzón.
Fuente: www.lacapital.com.ar