En los Tribunales Provinciales de Rosario, con la excusa de la seguridad, colocaron seis puertas como las que se utilizan en los aeropuertos y una máquina por la que se deben pasar los maletines, bolsos o las carteras de las damas, y por supuesto, no podían faltar los policías.
Ni durante la sangrienta dictadura se sometió al Poder Judicial al oprobio de que sus integrantes, los jueces, los abogados, los auxiliares de la Justicia y también los demandantes de la misma, tengan que pasar por semejante control policial.
Quienes dispusieron tamaño despropósito, no tuvieron en cuenta la subordinación de todo el Poder Judicial a la revisión de los portafolios, maletines, carteras de las damas, de parte de la veintena de policías que tienen a su cargo el operativo y lo que es más grave aún, revisan a los jueces.
He visto jueces, camaristas, fiscales, defensores y demás miembros del Poder Judicial, sacarse los teléfonos celulares o las llaves, ponerlas sobre una mesa, luego pasar por la puerta, volver sobre sus pasos y recoger los elementos puestos al costado, no sea cosa que suene la cornetita.
He visto a juezas y abogadas, abrir sus carteras o portafolios y tener que pasar por la situación de tener que mostrar su interior, para que el vigilante se las revise.
¿Qué puede pensar una madre o un padre que su hijo haya sido maltratado por algún policía trasnochado en una comisaría, si cuando va a reclamar Justicia lo primero que observa es que los policías revisan a los jueces?.
Los policías que revisan a los jueces, si alguno de ellos tienen algún problema, cualquiera sea, ¿confiaría sus derechos a esos jueces, que casi con infantilismo, son revisados por ellos mismos?.
El resto de los ciudadanos, ¿pueden confiar la dilucidación de sus derechos en jueces que antes de ingresar a su despacho son revisados por policías?
En estos días existe una causa penal donde un Juez y una Fiscal están investigando al Jefe de Policía de Rosario por la comisión del delito de Incumplimiento de los deberes de funcionario público y subordinados del investigado, revisan a quienes tienen que investigar a su jefe. De Ripley.
Pero no es solo eso. No menos de diez policías “patrullan” los pasillos de Tribunales, donde supuestamente se debe administrar Justicia, con Jueces que tienen miedo, y a los que la policía les revisó sus maletines antes de entrar.
Todo esto, por supuesto, con la excusa de la seguridad. Dicen que Winston Churchill dijo: “Si los jueces tienen miedo, el resto de los ciudadanos estamos irremediablemente perdidos”.
Amigos o parientes de algún gobernador, vicegobernador o de algún senador, son los miembros de la Corte Suprema de Justicia de nuestra Provincia y reitero, con la excusa de la seguridad, resolvieron someter a todo el Poder Judicial al control policial. Al ministro que se la haya ocurrido semejante genialidad, le recuerdo lo que dice la ley provincial Nº 7912: “En el ejercicio de su profesión, el abogado está equiparado a los magistrados judiciales, en cuanto al respeto y consideración que debe guardársele”, y si los jueces, porque están asustados, siguen dejándose revisar por la policía antes de entrar a los Tribunales, esta ley es letra muerta ¿o no?.