La acción fue promovida por un alumno de la Universidad Abierta Interamericana que solicitó su baja y requirió el certificado para proseguir los estudios en la Universidad del Centro Educativo Latinoamericano. La casa de estudios se lo negó porque sostuvo que tenía una deuda de 5.800 pesos. El falló confirmó lo resuelto en primera instancia por el juez Hernán Carrillo.
Fuente:www.tiempodejusticia.com