La Escuela de Derecho de la Universidad Torcuato Di Tella, junto con el Foro de Estudios sobre la Administración de Justicia (Fores) y la Fundación Libertad, dieron a conocer los nuevos índices de confianza en la justicia correspondientes a julio de 2005.
Los resultados marcaron que la confianza en la justicia disminuyó en un 4,5% respecto de marzo de este año y se mantuvieron prácticamente estables si se compara con noviembre de 2004. Según lo explica el director general de Fores, Héctor Chayer, “es preocupante que tengamos los mismos valores de hace un año. Esto llama a redoblar los esfuerzos para que los ciudadanos recobren la confianza en la justicia”.
En lo que respecta a las categorías analizadas, las estadísticas marcan que las mujeres disminuyeron notablemente el índice de credibilidad en un 7%. En consecuencia, Chayer hace hincapié en lo llamativo de estos datos ya que “en las mediciones anteriores, a partir de la incorporación de las Dras. Helena Higthon de Nolasco y Carmen Argibay a la Corte Suprema de Justicia, el sexo femenino parecía haber logrado un aumento en lo que hace al impacto positivo, pero los últimos datos marcan una notable disminución de confianza”.
En tales aspectos, y siguiendo la misma línea de desconfía en el sistema, en todas las regiones geográficas se percibe un descenso. La baja más notoria se ve reflejada en el Gran Buenos Aires con un 5%. Seguido se encuentran los habitantes de interior del país con un 4% y de la Ciudad de Buenos Aires con un 3%.
Los cambios de la justicia
Según explica el Director de Fores, uno de los puntos que genera mayor preocupación gira en torno a que frente a los cambios producidos en los últimos tiempos en materia de justicia -como por ejemplo lo fue el recambio de los jueces de la Corte Suprema- “no se logró generar un aumento en los índices de credibilidad”. Respecto de esto Chayer agrega que “no es posible un estado de derecho, si la ciudadanía no confía en la justicia”.
Los datos marcan que aquellos encuestados que han sido partícipes de un proceso judicial, disminuyeron su confianza en el sistema en un 11%. Así también, quienes no han atravesado un procedimiento de este tipo marcaron un descenso del 3%.
Uno de los puntos a destacar, se refiere a lo reflejado en materia de honestidad: el 53% considera a la justicia como “poco confiable”, mientras que el 33% la ve dentro de los parámetros de “nada confiable”.
Este concepto que marca una justicia “poco honesta” ante los ojos de la sociedad, según lo argumenta Chayer, puede relacionarse con algunos episodios fundamentales en el área judicial ocurridos este año “como lo fue el caso Chabán o el juicio político al juez Galeano”.
Así, según explican desde Fores, “se ve como necesario el objetivo de redoblar esfuerzos para poder mejorar niveles que, a pesar de los cambios ocurridos, desde hace un año se mantienen prácticamente iguales”.
Fuente:www.infobaeprofesional.com