Un oficial de Justicia fue maniatado en el garaje de su casa y amenazado por los delincuentes durante dos horas con un revólver que lo apuntaba. En tanto, los vecinos se solidarizaron y mantuvieron una reunión con autoridades policiales solicitando más presencia y seguridad en el barrio Echesortu.
Según publica La Capital en su edición matutina, el oficial de justicia reside en una casa de dos plantas de 3 de Febrero 3983. Carlos Alberto Chiassellotti vive solo en la planta baja, mientras que un inquilino habita en el piso superior y comparte el acceso y un patio. De allí el profesional salió a trabajar a las 6.45 y fue a buscar su Renault Kangoo a una cochera de la misma cuadra.
Pero la sorpresa fue cuando entraba al garaje lo abordaron dos hombres con armas y la cara descubierta que le quitaron las llaves de su casa. Uno de ellos lo condujo hasta una piecita del estacionamiento y lo retuvo allí mientras su cómplice iba hacia la vivienda.
El maleante esperó hasta las 8.15 para entrar ya que su vecino, que se fue a esa hora, no escuchó ruidos extraños. Aunque poco después de las 9, tras hablar por celular con su cómplice, el maleante le colocó una frazada a la cabeza y se fue. Entonces Chiasselotti logró liberarse y le pidió el teléfono a una vecina para llamar a la policía.
En diálogo con este medio, Chiasselotti afirmó estar "bloqueado y shockeado" por la situación, con controles médicos y un estado de nerviosismo tal que no puede superar la situación.
Mientras tanto, los vecinos de Echesortu se autoconvocaron ante numerosos episodios de inseguridad vividos este último tiempo y afirma que es "zona liberada".
Consultado por NotiExpress, el comisario de la 6ª, Humberto Lodolini, dijo que "hubo un buen diálogo con los vecinos, escuchamos los planteos, pero les pedí que si viven algún delito lo denuncie, porque si de cinco ‘escruches’ nos enteramos de dos, esto no sirve".