La Sala II de la Cámara de Apelaciones en lo Penal confirmó las penas de 6 años y 9 meses de prisión por el delito de robo calificado por el abuso de arma de fuego a dos de los integrantes de una banda de delincuentes que el 20 de agosto de 2004 protagonizó un espectacular asalto y tiroteo en el supermercado mayorista Makro, ubicado en avenida de Circunvalación y acceso a la autopista Rosario-Santa Fe.
Poco después de las 21.15 de aquel día, Carlos Héctor Zanoni y Juan Carlos Alvarado, junto con otros individuos, ingresaron al supermercado portando armas de guerra. En menos de cinco minutos y mediante amenazas de muerte efectuadas al personal de seguridad, empleados del comercio y ocasionales clientes sustrajeron entre 30 y 50 mil pesos.
Los delincuentes cubrieron la huida con disparos de armas de fuego para tratar de escapar del personal policial que había arribado alertado por la guardia del súper. Así, en el estacionamiento del hipermercado, personal del Comando Radioeléctrico detuvo a Zanoni cuando corría agazapado entre los autos estacionados.
Llamada delatora. A Zanoni le secuestraron un celular que recibió una llamada cuando el maleante era esposado. Entonces un efectivo policial lo atendió y se hizo pasar por el delincuente. "Pato, yo zafé. Estoy detrás de la sub 23, en la terminal de colectivos. Estoy de campera marrón y pantalón jean azul, dale que te espero…". , fue lo que escuchó decir un efectivo de seguridad a Alvarado a través del celular de Zanoni.
Minutos después la policía detuvo a Alvarado en la parada de colectivos ubicada sobre calle Homero Manzi. Estaba vestido tal como lo describió en la comunicación telefónica y se le incautó el teléfono móvil desde el cual había llamado a Zanoni.
Cuestionamientos. Los abogados defensores cuestionaron el accionar policial por entender que al atender el celular de Zanoni haciéndose pasar por él se invadió su privacidad. Pero eso fue rechazado por la justicia de primera instancia y ahora por la Sala II de la Cámara de Apelaciones, integrada por Juvencio Liberal Mestres, Ramón Teodoro Ríos y Eduardo Sorrentino.
Mestres consideró "válido todo lo actuado" por la policía teniendo en cuenta las circunstancias en que se produjeron los hechos. En el mismo sentido se pronunció Ríos, quien además destacó que "resulta irracional pretender exigir una habilitación judicial expresa en las circunstancias" en que se desarrolló la acción.
Los magistrados confirmaron las penas impuestas por la jueza de Sentencia número 7, Carina Lurati, que condenó a Alvarado y a Zanoni a 6 años y 9 meses de prisión.
La causa judicial por el asalto al Makro tuvo en foco a otras cinco personas que, con el avance de la investigación quedaron sobreseídas. Dos de esos sospechosos murieron en un enfrentamiento con la policía en marzo de 2006 cuando intentaron asaltar una chatarrería de barrio Bella Vista en complicidad con otras tres personas.