La Municipalidad debió indemnizar a una mujer que se accidentó en 2003 al no poder esquivar un pozo con su moto en bulevar Seguí al 3400. Así lo dispuso el Tribunal Colegiado de Responsabilidad Extracontractual Nº 1 que tramita el juez Ricardo Netri.
La Justicia dispuso el pago de 27.500 pesos por el accidente que le dejó a la víctima una incapacidad parcial y permanente del 18 por ciento. Además debió ser sometida a cirugía reparadora en dos oportunidades y presentó complicaciones por la intolerancia al material colocado.
También se tuvo en cuenta que al momento del accidente tenía 38 años, dos hijos menores y era ama de casa. En el monto se incluyó el daño moral sufrido y los gastos médicos. La Municipalidad también fue sentenciada a pagar cerca de 11 mil pesos en concepto de honorarios de abogados y médico legista.
En el fallo se especificó que el municipio "tiene la responsabilidad primaria de que la vía pública dentro de su jurisdicción se encuentre en buen estado de conservación y que no haya elementos, obstáculos u otro tipo de accidentes sobre su superficie que puedan significar un riesgo para quienes la transiten".
Fuerte golpe. El accidente ocurrió el 30 de julio de 2003 a las 11 de la mañana. Mabel T. circulaba por Seguí en su moto Scooter Suzuki 150 en dirección este-oeste. Unos 40 metros antes de llegar a Cafferata, observó que el rodado que iba adelante esquivó un pozo. Pero ella no pudo hacer lo mismo y, en consecuencia, cayó con la moto golpeando fuertemente la cara en el asfalto.
La mujer declaró que en el lugar "no había señalamiento" que advirtiera sobre el pozo" y su testimonio coincidió con el de un vecino que vio la caída.
El testigo precisó que la mujer intentó esquivar el bache, pero la rueda delantera se introdujo dentro del pozo y tumbó. A su vez, puntualizó que venía a "una distancia prudente" y que tenía casco. Este hombre, junto con un compañero de trabajo, fue quien socorrió a la víctima.
"El bache se produjo por el desgaste natural de la circulación de vehículos. De a poco se fue agrandando, nunca estuvo señalizado y a veces los vecinos le tiraban un poco de tierra. Cuando ocurrió el accidente tendría entre 80 y 90 centímetros de diámetro, y unos 30 de profundidad", dijo el testigo
Una inspección ocular demostró que en el lugar no había cordones de contención, que el asfalto por Seguí estaba deteriorado formando baches y que unos 30 metros antes de Cafferata se encontraba roto desde la orilla y hasta la media calle.
Incumplimiento. Para la Justicia quedó demostrado "el incumplimiento por parte de la Municipalidad a las debidas diligencias de control, conservación y mantenimiento para que los bienes del dominio público puedan tener un uso y goce de los particulares sin que implique un riesgo para ellos".
A su vez, se observó que "la propia demandada admitió la existencia del pozo en esa esquina; no obstante ello, no tomó los recaudos pertinentes". Y agregó que el municipio tampoco demostró que el accidente se produjo por culpa de la mujer o un tercero.