Pues bien, ante la inusitada irracionalidad y extensión del conflicto entre el gobierno y el campo, me pregunto: ¿no sería justo y razonable que la Corte aplique el ‘per saltum’ y simultáneamente dicte una medida de no innovar y ambas partes queden supeditadas a lo que ella misma resuelva, algo que por otra parte indefectiblemente va suceder. Con eso ahorraríamos miles de millones de dólares e incalculables millones en tiempo, evitaríamos la escalada ezquizofrénica de declaraciones y agresiones, etcétera.