Sobre calle Junín y las arterias aledañas al shopping Alto Rosario los destrozos están a la vista. Sin embargo, en la comisaría 8ª "no hay registro de denuncias", indicaron los agentes. Por estos días, el municipio se encuentra realizando un relevamiento que comprende cantidad de refugios afectados, tipo e intensidad del daño. Luego pedirá a la empresa concesionaria que los reemplace.
El director de Transporte municipal, Mariano Savia, aseguró que al finalizar el relevamiento se hará una presentación por daños en la fiscalía o juzgado de turno, "como lo hemos hecho en otras oportunidades" y adelantó que el resultado "estará en tiempo inmediato".
Las reparaciones son responsabilidad de la empresa Sarmiento que es la encargada de la construcción, colocación, mantenimiento y explotación de la publicidad gráfica de los refugios. Pablo Radice, jefe de operaciones de la firma, aseguró que "Rosario tiene un muy alto índice de vandalismo, pero esto no se nota tanto en las calles porque los refugios se reparan rápidamente".
En ese rumbo, detalló que "hay lugares donde los rompen todo los fines de semana" y expresó que además de la zona del Alto Rosario, existen más puntos conflictivos como Fisherton y el paseo ribereño (cerca de la cancha de Central). Y otras que no se salvan son las garitas ubicadas cerca de los boliches.
"Quienes realizan los destrozos son los adolescentes de entre 15 a 18 años" apuntó Radice y detalló que los hechos de vandalismo "se incrementan en verano y más en diciembre cuando tienen lugar las graduaciones y los chicos deambulan por las calles todas las noches".
A su vez, remarcó que la empresa cuenta con cuadrillas que se dedican a detectar las roturas. Si bien no pudo dar datos exactos, estimó que se reparan "entre 40 y 50 refugios mensualmente pero esa cantidad es muy variable".
De bandas. En la comisaría 8ª, que tiene jurisdicción en el área del shopping Alto Rosario, confirmaron que no se han realizado actuaciones de oficio por destrozos en garitas. Sin embargo, reconocieron que el área que rodea al complejo comercial se ha transformado en epicentro de enfrentamientos entre patotas.
"Casi todos los fines de semana hay grescas. Son distintas bandas que se pelean por el territorio, las dos más conocidas son la Refi y GPS, ambas están integradas por más de 150 jóvenes", explicaron desde la dependencia policial aunque remarcaron que estos choques han disminuido "por las firmes recorridas periódicas que realizamos".
Según un informe elaborado por la Secretaría de Servicios Públicos, en enero pasado se invirtieron 14 mil pesos en la reparación de los refugios de transporte. Las huellas de maltratos se ven en los asientos rotos o ausentes, vidrios quebrados y paneles deteriorados.
Garitas destrozadas en las inmediaciones del Alto Rosario.