La reforma, tal cual había sido pensada, no podrá reingresar este año. Resta saber si Diputados aprobará la quinta cuota del Inmobiliario y qué pasará con el presupuesto, que contaba con los fondos de la difunta reforma.
El PJ volvió a hacerlo. La mayoría que tiene el justicialismo en el Senado de la provincia enterró el proyecto de reforma tributaria que había enviado el gobernador Hermes Binner y que llegaba con media sanción de Diputados. Sobre tablas -como lo había hecho semanas atrás para dar media sanción al proyecto de quinta cuota del inmobiliario- , dispuso su tratamiento de manera sorpresiva y rechazó la iniciativa.
El bloque oficialista abandonó al recinto antes de que ese voto se produzca para "no convalidar esta actitud de querer gobernar desde la Legislatura", según dijo el legislador socialista Juan Carlos Zabalza.
De esta manera, el proyecto oficial para modificar el esquema de ingresos brutos (quitar exenciones a industrias y recomponer las alícuotas) y del impuesto inmobiliario (tanto rural como urbano) fue herido de muerte en la Cámara alta y no podrá volver a ser presentado, al menos no con el mismo contenido, hasta el año entrante.
La jornada de este jueves a la tarde fue, por todo eso, una derrota política muy fuerte para los hombres de Binner en la Legislatura. A tono con los mercados, el gobierno provincial tuvo su jueves negro. De poco sirvió la oferta para abrir una discusión de quince días en las comisiones del Senado.
Los senadores justicialistas, ya lo habían manifestado en una carta que firmaron junto a los diputados, no estaban dispuestos a aprobar un proyecto que no fue elaborado con su venia. "Rechazaron la propuesta de debatirlo en comisiones sin ningún fundamento. Esto es la ratificación que el PJ quiere gobernar la provincia desde el Senado", protestó Zabalza.
El mensaje del PJ parecería, en realidad, ser otro. Voceros del sector señalan que no están dispuestos a someterse a "falsas negociaciones" y que, en todo caso, lo que rechazan son los interlocutores del gobierno en la Legislatura. La derrota toca más de cerca a quienes, desde el gobierno, impulsaron como estrategia apurar la aprobación en lugar de sentarse con los senadores.
Lo cierto es que la reforma tributaria ya no podrá ser aprobada. Resta saber la suerte del protecto que el PJ aprobó en el Senado para cobrar un quinta cuota del Inmobiliario este año para coparticipar en un 100 por ciento a municipios y comunas. Es que la mayoría oficialista en Diputados no estaba dispuesto a aprobarla porque apostaba a la reforma integral, pero extinta esa herramienta la situación se modifica.
La clave es saber cómo operara la presión de los intendentes y jefes comunales, quienes precisan fondos de manera urgente. Los paros de los empleados municipales a lo largo del territorio así lo demuestran.
El otro punto es que, caída la reforma, desaparecen unos 670 millones de pesos que el Ejecutivo había incorporado en el Presupuesto 2009. Fondos que, a partir de este jueves a la tarde, el gobierno deberá buscar de otra manera o ajustar gastos del año que viene.