El juez que entiende en la causa procesó a Altamirano, de 32 años, y caratuló el hecho como homicidio agravado por el uso de una pistola 11.25 (más conocida como 45) y portación ilegal de arma de guerra. A su vez, el magistrado embargó los bienes al presunto asesino por 300 mil pesos. De ser condenado finalmente como culpable, al imputado le podría corresponder una pena de once años de prisión.
El trágico episodio data de la madrugada del 28 de septiembre cuando Manuel Novillo, que viajaba con su hermano Carlos y sus respectivas esposas en un Peugeot 405, mantuvieron un altercado por un supuesto encandilamiento que habrían provocado en un Peugeot 206 con vidrios polarizados que circulaba delante de ellos.