Julio Alberto Cirino, ex miembro del Centro de Reunión del Batallón de Inteligencia 601 del Ejército durante la última dictadura militar, fue detenido el jueves a la noche por la Policía Federal, en el marco de la causa conocida como "contraofensiva" que investiga el juez federal en lo criminal del Juzgado Número 4, Ariel Lijo.
La Secretaría de Derechos Humanos de la Nación informó este viernes que la identidad de Cirino era desconocida, y fue descubierta tras una investigación que encabezó el Archivo Nacional de la Memoria y que dio lugar a la detención. Su alias era Jorge Contreras.
Los hechos que se le atribuyen surgen de los documentos desclasificados en su oportunidad por el Departamento de Estado de los Estados Unidos, según señalaron voceros del organismo durante una conferencia de prensa.
Cirino era un jefe civil de inteligencia que operó desde 1977 en Campo de Mayo, centro clandestino de detención donde fueron brutalmente torturados y asesinados un alto número de detenidos desaparecidos.
El Batallón 601 de Inteligencia del Ejército fue el núcleo madre de la organización y aplicación del plan represivo ilegal que en forma sistemática aplicó la dictadura terrorista.
Fuentes de la Secretaría de Derechos Humanos señalaron que al término de la dictadura, por su condición de agente de la Secretaría de Inteligencia del Estado, Cirino fue designado durante el gobierno de Carlos Menem, en 1993, como secretario en la Embajada Argentina en Washington hasta 1998.
En los últimos años, recorría América Latina y Estados Unidos dando conferencias sobre terrorismo y seguridad internacional.
"Cirino es una pieza clave no sólo del Estado Terrorista Argentino, sino de las redes del Plan Cóndor y de la participación de contingentes argentinos en Centroamérica, cuya actividad se prolonga hasta el presente", indicaron los voceros oficiales.