La transcendencia del contenido de un tweet no queda especialmente limitada a un círculo específico, a pesar de que el usuario haya creído o deseado que tuviera un alcance concreto, pues la difusión queda en manos de los distintos usuarios que conocen el asunto twitteado; por ello, a través de la opción de "retweet" el usuario originario de la noticia no conocerá con exactitud la relevancia que ha tenido el contenido del mismo.Sin embargo, en algunas ocasiones el contenido de un tweet puede manifestar expresiones que lesionan la dignidad de una persona, perjudican la estima o reputación de otra, o bien atribuye falsamente a una persona la comisión de un hecho considerado como delito. Este tipo de tweets es llamado "Twibel", acrónimo de "Twitter libel", es decir, tweet difamatorio, cuya autoría está castiga penalmente. Igualmente, aquéllos que faciliten la difusión de un contenido ilícito, como puede ser la pornografía infantil, *datos de carácter personal, hechos descubiertos ilícitamente, etc., serán castigados como autores del delito que corresponda.
Por tanto, aquéllos usuarios que utilicen Twitter como soporte para cometer injurias o calumnias, o bien cometan un delito en el que la conducta castigada penalmente consista en la difusión, existirá una responsabilidad penal.
Pero, ¿qué ocurre con aquellas personas que retwittean? En términos generales, no habrá responsabilidad penal cuando la acción de un delito que establezca el Código penal no consista en la difusión; si bien, en aquéllas otras en las que el Código penal incluya en su forma de comisión la de difundir, podrá ser considerado autor.