La situación del fiscal Fernando Rodrigo se complica con el correr de los días. En las próximas horas, el fiscal general Jorge Baclini resolverá sobre el pedido de suspensión preventiva que hizo la auditora del Fiscales, María Cecilia Vranicich, mientras lo investiga. El funcionario judicial tuvo oportunidad de hacer su descargo, pero se excusó por "problemas de salud". En su contra, suma dos denuncias penales y una investigación administrativa que podría terminar en su remoción del cargo. En las últimas horas, su ex pareja presentó una denuncia con representación del abogado Carlos Edwards. La joven -que es pasante de la Fiscalía- advirtió que Rodrigo no solo intervino su teléfono de manera ilegal, sino que también escuchaba a dos de sus amigas, que son abogadas. "Creemos que también tenía intervenidos los teléfonos de su ex suegro y de su actual pareja", lanzó Edwards. Todos esos elementos se analizan en investigaciones penales y administrativas. Mientras tanto, el fiscal sigue cobrando su ostentoso sueldo.
Cuando se advierte que el caso podría ser el primero en llegar a juicio disciplinario, Rodrigo sigue sumando acusaciones. El abogado Edwards dijo ayer a este diario que en su presentación lo acusaron por los delitos de "escucha ilegal, abuso de autoridad y falsificación de documentos públicos", ya que incluía los números de las personas a quienes quería espiar, en legajos con personas investigadas por hechos delictivos.