El ex jefe de la policía bonaerense Alberto Sobrado fue absuelto en un juicio oral por enriquecimiento ilícito y falsificación ideológica de instrumento público. La consideración del tribunal es que no se llegó a probar que el alto oficial, a quien se le detectaron depósitos por miles de dólares en las Islas Caimán y en las Bahamas, hubiera generado esos ingresos personales de manera ilícita.
Los jueces Guillermo Labombarda, Samuel Saraví Paz y Lidia Fabiana Moro explicaron que la duda sobre el origen de sus fondos favorecía a Sobrado. Consideraron que con la prueba producida en la instrucción y en el juicio oral no alcanzaba para una condena.
El patrimonio. Sobrado, que se desempeñó como jefe de policía entre 1999 y 2003, fue denunciado por enriquecimiento ilícito y falsificación ideológica de instrumento público, luego de que un informe periodístico detectara el giro de miles de dólares a las Bahamas y las Islas Caimán, cuentas en Nueva York y un crecimiento de su patrimonio de entre 530.000 y 970.000 dólares.
Cuando declaró, el alto oficial presentó diversos títulos de propiedad, constancia de pago de ingresos brutos y ganancias de los años en los que fue funcionario público, así como documentación que acreditaría el origen de gran parte de sus ingresos.
Dentro de las propiedades que el ex jefe policial aseguró haber heredado de sus padres, se encuentran tres hoteles en Capital Federal, un autoservicio, dos departamentos, dos fincas en el Gran Buenos Aires, y una propiedad en General Belgrano, provincia de Buenos Aires.
A su vez, aseguró haber heredado poco más de 460.000 dólares tras el deceso de sus padres, y haber recibido de parte de su madre la donación de 80.000 dólares en 1994, una propiedad en Cabildo 1131 de la Ciudad de Buenos Aires y tres cuentas por la compra de acciones.
En el trámite, peritos contables no lograron detectar el origen ni los movimientos de los fondos que poseía Sobrado en sus cuentas bancarias, y explicaron que "no hay información continua que proyecte las variaciones económicas" de Sobrado, por lo que se tornaba imposible detectar el origen y el movimientos de los fondos.
Falsedad, tampoco. El tribunal absolvió también a Sobrado del delito de falsificación ideológica de instrumento público por entender que la declaración jurada prestada ante el Escribano General de Gobierno no constituye un instrumento de esas características, sino privado.
"La inserción de un dato falso en una declaración jurada no constituye el delito de falsedad ideológica, porque los instrumentos públicos sólo hacen plena fe con respecto a los hechos que el oficial público anuncia cumplidos por él mismo o que han pasado en su presencia. Las manifestaciones de las partes no gozan de ese valor probatorio", graficaron.
El abogado defensor Roberto Citterio dijo que esperaban llegar al juicio para acreditar la inocencia de su defendido. "El veredicto manifiesta la postura que hemos mantenido, porque está fijada por el descargo que hizo el doctor Sobrado en su momento cuando libró la declaración indagatoria (en 1995)", explicó el abogado.
Citterio sostuvo que si en ese momento se hubieran realizado los exhortos para conocer el detalle de sus cuentas en el exterior "no habríamos llegado a esta situación 10 años después".
Fuentes del tribunal informaron que el 30 de octubre de 2012, la Corte bonaerense realizó los pedidos de exhorto a la Cancillería para develar el estado de las cuentas bancarias que Sobrado posee en Uruguay, España y Estados Unidos, aunque hasta este momento no fueron contestados.