En la auduencia de ayer en el juicio de la cusa Díaz Bessone en los tribunales federales de Rosario, continuo la defensa del civil Ricardo Chomicky con su alegato.
Su abogado defensor "busca su absolucion, mediante una particular interpretacion de los dichos de los sobrevivientes", dijo al salir del tribunal Leticia Faccendini, abogada querellante.
El defensor del imputado intentó "convencer al tribunal de la calidad de víctima que alega el imputado", agregó la letrada.
En tanto, la defensa de Chomicky concluirá hoy luego se dará lugar al ultimo de los alegatos, el de Ramón Genaro Díaz Bessone.
Cabe recordar que el tribunal le volvió a otorgar la prisión domiciliaria al genocida, quien ahora permanece un departamento de calle Suipacha 1135.
Policías cordobeses. El Tribunal Oral Federal número 2 de Córdoba comenzará hoy un nuevo juicio por crímenes de lesa humanidad, cometidos durante la dictadura cívico-militar, en relación con el fusilamiento de tres militantes de la Juventud Peronista en 1976.
El tribunal fedral juzgará a tres ex efectivos de la policía provincial que prestaban servicio en el Comando Radioeléctrico, en la denominada "causa Roselli".
El hecho ocurrió el 2 de julio de 1976, cuando en el barrio de Villa Cabrera se encontraban Ana María Villanueva, Jorge Manuel Diez y Carlos Delfín Oliva, junto a Héctor Ernesto Hunziker, quien permanece en condición de desaparecido.
En esa oportunidad, los jóvenes estudiantes observaron una persona que habría pertenecido al Departamento de Informaciones de la Policía de la provincia (D2), por lo que decidieron alejarse del lugar. Hunziker lo hizo caminando, y Villanueva, Oliva y Diez a bordo del automóvil Fiat 128 de este último.
El rodado fue interceptado por dos vehículos del Comando Radioeléctrico de la policía de Córdoba y al intentar huir, los jóvenes fueron detenidos por los policías, Pedro Nolasco Bustos, Andrés Rojo, Antonio Polakovich, Jorge Worona, Pedro Colazo y José Oliviere.
Posteriormente y tras recibir una dura golpiza por parte de los uniformados, Villanueva, Diez y Oliva, fueron trasladados en uno de los móviles policiales a un descampado en inmediaciones del Chateau Carreras de la ciudad de Córdoba, donde fueron fusilados.