Mendoza: el oso Arturo disfruta de mejores condiciones gracias a la justicia.
Arturo está sólo en el calor mendocino, las antípodas de su hábitat natural. Hasta hace poco vivía en una pileta de 12.000 litros. Después de una denuncia ante la justicia, fueron introducidas mejoras en su jaula: nuevos microaspersores que lo rocían de agua fría, ventiladores industriales, medias sombras y, lo más importante, una pileta diez veces más grande.