Este fue aceptado por más de dos tercios de los bonistas, según dijo ayer el Gobierno. Nicola Stock, copresidente del Comité Global de Acreedores de Bonos de Argentina, el mayor grupo de acreedores, dijo que emitiría una declaración hoy.
El otro copresidente, Hans Humes, dijo el 23 de febrero que bonistas que tienen alrededor de US$25.000 millones de deuda fallida presentarán una demanda ante el Centro Internacional para el Arreglo de Disputas por versiones, del Banco Mundial, luego de la reestructuración.
“La situación no está terminada”, dijo Roberto Sánchez-Dahl, que coadministra deuda latinoamericana por US$650 millones en Federated Investment Management en Pittsburgh, Pensilvania, y vendió todos sus bonos de Argentina unos 18 meses antes del default del 2001.
Los opuestos al canje “buscarán compensación por sus pérdidas a través de la justicia y la presión sobre el país será bastante fuerte”.
Argentina, la segunda economía de Sudamérica, avanzó ayer hacia la reconstrucción de su credibilidad ante los inversores, cuatro años después de haber rechazado sus obligaciones. El
ministro de Economía, Roberto Lavagna, dijo que 76,07% de los bonistas, que representan deuda por US$62.200 millones, acordaron canjear sus bonos por otros nuevos que valen apenas 25 centavos por dólar, como parte de la mayor reestructuración de deuda de la historia.
El peso subió 0,5 por ciento a las 10:09 a.m. en Nueva York, a 2,9370 por dólar. El índice de referencia de acciones subió 1,8 por ciento, a 1605,91. El bono impago más operado, con vencimiento en el 2008, subió 0,5 centavos por dólar, a 30,5 centavos, según
JPMorgan Chase & Co. A ese precio el bono rendiría 76 por ciento.
‘Verdadero Paso Adelante’
La reestructuración es “un verdadero paso adelante en el camino para normalizar las relaciones con los acreedores, para estabilizar la recuperación”, dijo John Taylor, subsecretario de
Tesoro de EEUU para asuntos internacionales, en una entrevista en Nueva York.
“El crecimiento en Argentina fue muy bueno, pero para que continúe (el país) tiene que hallar una manera de crear un ambiente más atractivo para los negocios, para los empresarios,
para la gente que quiere crear empleos”.
El gobierno del presidente Néstor Kirchner enfrenta todavía decenas de demandas judiciales y la amenaza de otras, de los bonistas que dicen que el país puede permitirse pagar más. La
economía se expandió más de 8 por ciento en los dos últimos años y el gobierno acumuló su superávit fiscal más grande de los últimos 50 años.
‘Etapa Importante’
“La reestructuración es una etapa importante en la normalización de la situación financiera de Argentina, pero no es el paso final”, dijo Mohamed El-Erian, que administra deuda de mercados emergentes por US$20.000 millones en Pacific Investment Management Co., en un correo electrónico desde su oficina en Newport Beach, California.
El-Erian dijo que el país enfrenta ahora obstáculos para negociar con los reacios al canje, cambiar algunas leyes a fin de ampliar la recuperación económica y mejorar su relación con el Fondo Monetario Internacional. “Todos los procesos iniciados en las cortes hasta el momento no fructificaron, y hubo montones de ellos”, dijo el jefe de gabinete, Alberto Fernández, en una entrevista en Buenos Aires el 10 de febrero.
Lawrence Wiener, un abogado que representó a los poseedores de deuda impaga por unos US$200 millones, dijo que recomendó a sus clientes aceptar la oferta porque “no vimos muchas posibilidades de tener éxito en demandas judiciales contra el país”.
“Las demandas pueden prolongarse hasta 10 años, y recomendamos que se aceptara lo que el gobierno ofrecía”, dijo hoy Wiener en una entrevista.
Créditos
Argentina, el mayor mercado emergente emisor de deuda internacional en la década de 1990, cayó en mora a fines del 2001, con un creciente déficit presupuestario, una economía en contracción y una paridad de uno a uno del peso con el dólar que le imposibilitó seguir pagando los bonos extranjeros.
El gobierno emitirá nuevos bonos por US$35.000 millones. Su deuda total bajará a US$125.000 millones, o 72 por ciento del producto interno bruto, desde US$190.000 millones a fines del 2004, dijo ayer Lavagna, de 62 años, citando resultados preliminares.
La deuda de Brasil representa alrededor de 51,5 por ciento del PIB.
Nuevos Bonos
Los nuevos bonos, que serán emitidos el 1 de abril, podrían subir si los inversores piensan que serán incorporados a los índices de referencia de los mercados emergentes.
Standard & Poor’s dijo el 2 de febrero que podría subir la calificación crediticia en moneda extranjera de Argentina a B-, el mismo nivel que Ecuador, que cayó en mora en 1999.
Los nuevos bonos en dólares de Argentina con vencimiento en el 2033 probablemente rendirían cerca de 9,30 por ciento si se negociaran en la actualidad, dijo Carlos Vyhnak, representante de
ventas de Banco Mariva SA en Buenos Aires, que colaboró en la creación de un modelo para predecir los precios de los nuevos bonos.
Fuente:www.infobaeprofesional.com