La causa Ossola se encamina hacia la etapa de enjuiciamiento. Es que la jueza Alejandra Rodenas, a cargo de la instrucción, procesó a tres integrantes de la familia propietaria de la agencia burástil clausurada y a una contadora por "16 hechos comprobados" de estafa, según reveló, luego de notificar a las partes, la magistrada al programa Diez puntos de Radio 2.
Los procesados son Carlos, Enriqueta y Guillermo Ossola, y la contadora Mónica Todeschini. Los dos primeros como coautores y los otros dos como partícipes primarios. Cada uno de ellos fue embargado por un millón de pesos.
Rodenas se mostró satisfecha con lo que fue la instrucción de la causa en la que se investiga "una de las estafas más grandes en la historia de la provincia" y con la celeridad con que se trabajó.
La causa se inició a principios del año pasado y de los procesados, sólo Carlos Ossola estaba detenido, aunque gozaba del régimen de prisión domiciliaria.
Rodenas recordó que ella apostaba a que la instrucción se realizara con los imputados en libertad ante la presunción de que iban a colaborar con la Justicia, pero luego cambió de postura al detectar que hubo ocultamiento de pruebas de los imputados. De hecho, en un allanamiento en la casa de una anciana de la familia Ossola, se halló todo un cuarto con carpetas y elementos informáticos que estaban ocultos allí y que se convirtieron en pruebas fundamentales de la causa. Sin embargo, la Cámara concedió a Carlos Ossola la detención domiciliaria y a Enriqueta la excarcelación.
Si bien son 16 casos, independientes entre sí, los que llegaron a la Justicia penal, un total de 295 personas figuran entre los damnificados por las maniobras de la operadora Ossola SA. La pérdida que ocasionaron a los inversores las maniobras de la firma rondarían los 14 millones de dólares, según denunció en su momento la Comisión de Mercado de Valores de la Bolsa de Comercio de Rosario.