En esos años, dicho estudio se daba en el marco del nombramiento de Néstor Kirchner de los jueces de la Corte. En la actualidad, con mucha agua pasando bajo el puente, no solo la mala imagen y la ineficiencia del Poder Judicial es entre los colegas y profesionales, sino que se trasladó fuertemente a la sociedad.
En tal sentido, es indispensable comenzar a revertir la tendencia y trabajar en devolverle la confianza a un sistema ultrajado y pisoteado como ninguno. ¿Cómo lograrlo? Desde el desarrollo del vínculo que la Justicia tiene con los abogados, en primera instancia. Otorgándole a cada abogado la posibilidad de volver a confiar en el sistema del que forma parte y articulándolo de manera colectiva, sabiendo que el lugar más importante para lograr eso son nuestros Colegios profesionales.
Estos son los primeros lugares que tenemos que pensar para devolverle al abogado la confianza sobre la Justicia, y como consecuencia de ello a toda la sociedad. Tenemos que acompañar a los colegas, atender sus inquietudes, ser representativos del colectivo frente a los problemas que de la Justicia surgen y tener claro que el peso propio de la institución puede ser un camino para el objetivo de mejorar definitivamente.
En San Isidro, el Colegio de Abogados ha logrado la remoción de seis jueces que formaron parte de este sistema ineficiente y se ha trabajado siempre en un espacio amplio y plural que pueda representar a los abogados, y que pueda torcer estos problemas con la Justicia. Esto, junto al deseo que la política partidaria no forme parte de la institución, han sido los pilares por lo que se ha trabajado durante tanto tiempo y por lo que se va a seguir trabajando de cara al futuro. Porque conocemos como hacerlo, porque ya lo hicimos y porque sabemos que para que la Justicia sea independiente, rápida y efectiva el trabajo debe comenzar por los Colegios de abogados y consolidarse, de una vez y para siempre para que lo disfrute toda la comunidad.
Santiago Quarneti | Presidente del Colegio de Abogados de San Isidro