Desde que está en Argentina el gobierno presidido por Néstor Kirchner, se han apoyado abiertamente las investigaciones judiciales por los derechos humanos y se ha logrado dar vuelta a una situación que clamaba contra la injusta impunidad”, afirmó Baltasar Garzón a Clarín, quien hoy presentará en Buenos Aires su nuevo libro “Por un mundo sin miedo” en donde formuló afirmaciones sobre actitudes del Gobierno argentino que provocaron polémicas.
Según Garzón la decisión del gobierno español de suspender los pedidos de extradición del magistrado a Argentina habían contado con la aprobación del Ejecutivo argentino, lo que fue desmentido por las personas mencionadas en el libro.
“Lo que cuento en el libro es lo que sucedió desde mis recuerdos y las anotaciones que hice en ese momento. Cuando algunas personas desmienten mis afirmaciones, allá ellos con su responsabilidad. Tampoco se hace ninguna imputación a nadie”, explicó el juez.
Pero lo que le parece relevante a Garzón, es que desde entonces se han abierto una serie de procedimientos que antes habían sido bloqueados. “El Ejecutivo argentino no interfiere en el curso de las causas ju diciales, el Poder Judicial esta actuando y las víctimas están comenzando a recibir una respuesta por los juicios pendientes. Falta eso sí, la resolución final de la Corte Suprema sobre las leyes de Obediencia Debida y Punto Final que complete la decisión, digna de elogio, del Parlamento argentino que las anuló”.
En la obra de Garzón, Argentina es una protagonista constante. “Mi relación de afecto con Argentina viene de lejos, y profesionalmente comenzó con lo que se dio en llamar el Yomagate. Después, en 1996, comenzó el juicio por genocidio, terrorismo y torturas en Argentina. Esta relación me ha producido un impacto muy duro de aproximación al dolor de las víctimas, a la tortura de los supervivientes, la represión”.
Los logros en los juicios contra los crímenes de las dictaduras de Argentina, primero, y después de Chile, hacen evocar a Garzón los primeros tiempos de la causa. “Sentía cierta frustración porque había alguna indiferencia en la sociedad española y los medios de comunicación. Con dos excepciones, muy importantes, como lo fueron los periódicos La Vanguardia de Barcelona y Clarín de Buenos Aires”.
El juez se irá durante nueve meses a la New York City University. “En el centro Rey Juan Carlos Primero voy a ocupar la cátedra y también en el Centro de Seguridad y Derecho de la Escuela de Leyes donde voy a desarrollar una serie de estudios y docencia sobre terrorismo y seguridad, derechos humanos y conflictos”.
¿Qué hace falta para que haya un mundo sin miedo? “En primer lugar, no ser indiferentes con la sociedad en que vivimos, con las víctimas. Yo venero a Ernesto Sabato, que me ha enriquecido moralmente. Me enseñó que no hay que someterse al poder, o solo desde la legalidad, pero no cuando el miedo viene desde el propio poder. Hay que plantearle cara y exigirle que se acomode a la legalidad. No hay que ceder a organizaciones terroristas o mafiosas. Hay que ser tolerantes, aceptar la diversidad. Y sobre todo, hay que cumplir la legalidad y no imponer la razón de la fuerza, como ha sucedido en Irak”.
Fuente:www.clarin.com