Más de un millón de firmas de ciudadanos de todo el país y miles de llamadas telefónicas a los senadores, lograron la aprobación de la Ley de Presupuesto Mínimo de Protección Ambiental de los Bosques Nativos.
El emporio sojero del norte argentino, que destruye indiscriminadamente la flora nativa, actuó sobre algunos senadores quienes trabajaron para disminuir la importancia del impacto de la deforestación de bosques nativos.
A partir de la sanción de la nueva ley, las provincias tendrán un año para realizar el ordenamiento territorial, si no cumplieran con lo que manda la ley, no podrán autorizar desmontes ni aprovechamientos productivos en zonas boscosas.
La ley establece diez criterios ecológicos y categorías de conservación en la planificación de actividades afines . También se deberán realizar estudios de impacto ambiental y audiencias públicas antes de autorizar desmontes.
Las organizaciones ambientalistas como Greepeace, Fundación Vida Silvestre, Fundación Ambiente y Recursos Naturales, conjuntamente con la Organización de Naciones y Pueblos Indígenas de Argentina, la Asociación Forestal Argentina y el Movimiento campesino de Santiago del Estero, estuvieron en una campaña continua de concientización desde que el diputado Bonasso hiciera la presentación del proyecto en el año 2006 ante la cámara baja. Ahora la misma cámara procederá a la revisación luego de realizadas algunas reformas, para pasar luego a la sanción definitiva.