La ofensiva del gobierno para terminar con la mayoría automática en la Corte Suprema tuvo anoche un nuevo avance al resolver el Senado la destitución de Eduardo Moliné O’Connor, que se suma a las renuncias de Julio Nazareno y Guillermo López, y al ya anunciado juzgamiento en marzo del 2004 del ministro Adolfo Vázquez.
Moliné O’Connor, considerado el cerebro de la mayoría automática, fue destituido por una mayoría de 45 senadores sobre 64 presentes, pero logró evitar su inhabilitación de por vida para desempeñar cargos públicos atento a que no votaron a favor de esa alternativa los dos tercios necesarios.
Se trata de la primera remoción del máximo tribunal del país resuelto por la vía institucional desde 1947, cuando el Congreso destituyó a cuatro magistrados de la Corte Suprema.
Casilleros vacíos
En los últimos meses renunciaron a la Corte, Julio Nazareno y Guillermo López, ante la inminencia de juicios políticos adversos; y la completaría Adolfo Vázquez, cuyo enjuiciamiento está siendo sustanciado por la Cámara de Diputados.
El Senado encontró culpable a Moliné O’Connor en dos de los nueve cargos que le imputó la comisión acusadora de la Cámara de Diputados.
La mayoría para removerlo se constituyó en base a a 36 votos positivos del bloque del PJ, tres radicales (Luis Falco, Jorge Colazo y Juan Carlos Paso), 2 del Frente Cívico Jujeño, 1 del Frente Cívico de Catamarca, 1 del Frepaso, 1 del Frente Grande y 1 del Partido Liberal de Corrientes.
En contra de la destitución votaron 12 senadores radicales; los justicialistas Eduardo Menem, Sonia Escudero y Angel Pardo; el lopezmurphysta salteño Ricardo Gómez Diez, la sanjuanina Nancy Avelín (Cruzada Renovadora), el neuquino Pedro Salvatori (MPN) y el representante de Fuerza Republicana, Pablo Walter.
Esta ajustada votación no se reflejó a la hora de decidir sobre la inhabilitación a Moliné O’Connor para ejercer cargos públicos. En esa instancia varios peronistas revirtieron sus votos y el resultado fue de 38 a 25.
El propio acusado, al término de la sesión, se encargó de dejar al descubierto la contradicción de varios senadores al afirmar que “es difícil que me hagan un cargo y a su vez me habiliten para que el día de mañana pueda seguir ejerciendo”.
Moliné O’Connor fue destituido por dos de los tres cargos de la denominada causa Meller, en la que se lo encontró culpable de haber legitimado judicialmente un proceso de administración fraudulenta y resignar el ejercicio del control de constitucionalidad en dicho proceso.
u En esa causa, el magistrado destituido reconoció al grupo Meller una supuesta deuda originada en la elaboración de guías telefónicas para la empresa estatal del rubro (Entel) cercano a los 400 millones de pesos.
u En el restante cargo de la causa Meller, Moliné O’Connor le negó al Estado nacional la revisión de la resolución, y en ese caso la votación fue de 36 votos afirmativos y 28 negativos.
u Otros dos cargos que fueron votados por la mayoría de la bancada peronista, pero que no alcanzaron los dos tercios necesarios correspondieron a la causa Magariños. En esos casos el resultado fue de 35 a 29.
u El primero es el cuestionamiento a la conducta de Moliné O’Connor por haber considerado que invadió las competencias del Consejo de la Magistratura al disponer una sanción económica a un juez por una opinión vertida en el ámbito académico.
u El segundo dice que, con esa decisión, el ministro había afectado la libertad de expresión de Héctor Magariños, cercenado su derecho a la opinión científica y violado la independencia del Poder Judicial al “amedrentar a un juez de la Nación” por sus opiniones.
u El tercer cargo de la causa Magariños, que consideró que la resolución de la Corte fue “manifiestamente inconstitucional” y que es “una muestra más del mal desempeño en que incurrió Moliné O’Connor”, también fue descartado, en este caso por 3 votos afirmativos contra 61 negativos.
u El mismo resultado se dio en uno de los cargos del caso Macri; en el que se lo acusaba de haber obstruido el debido proceso legal, causado un grave perjuicio económico al Estado.
u En los otros dos cargos por el caso Macri, el Senado rechazó las acusaciones.
u Respecto a la acusación por haber forzado el principio de cosa juzgada en beneficio de un grupo económico, el rechazo fue de 48 a 16; y por haber causado un grave perjuicio a la economía y al Estado, el resultado fue de 59 a 5.
Moliné O’Connor señaló anoche que para él “fue un triunfo” la sanción aplicada por el Senado, por las condiciones en que se desarrolló el juicio político en su contra.
Al mismo tiempo, sostuvo que el proceso tuvo “condiciones de parcialidad” y aseguro que si se hubiera realizado “un juicio imparcial este fallo no hubiera ocurrido”.
Moliné O’Connor también reiteró que recurrirá a la Corte Suprema de Justicia para que “analice la sentencia” y se resguardó el derecho de reclamar ante organismos internacionales.
“Estoy convencido de que no tengo responsabilidad” en los hechos que se le atribuyen, disparó el ahora ex juez, quien añadió que es “difícil explicar” que los senadores lo hayan destituido y por otro lado no lo hayan inhabilitado para ejercer en el futuro “como ministro de la Corte Suprema, o embajador”.
Además, recordó que, de acuerdo con versiones periodísticas, el ministro del Interior, Aníbal Fernández, estuvo en la Cámara “operando” a favor de su destitución, aunque luego se recostó en que ese punto fue reflejado por la prensa y evitó hacer acusaciones en ese sentido.
Fuente: www.lacapital.com.ar