La Corte Suprema de Justicia le ordenó hoy a la Cámara Nacional de Casación Penal evitar dilaciones en los juicios a represores y le encomendó la "urgente adopción de las medidas necesarias" para avanzar en los tribunales con la causa por los crímenes de lesa humanidad cometidos en la ESMA, durante la última dictadura militar.
En este sentido, el máximo tribunal dejó sin efecto la excusación de los jueces Pedro David, Gustavo Mitchell y Juan Fégoli, integrantes de la sala II de la Cámara, y les ordenó dar trámite a las diligencias necesarias para enjuiciar a represores de la ESMA, el mayor centro clandestino de detención que funcionó en la dictadura del período 1976-83.
Las demoras en los juicios generaron un duro cruce público entre el presidente Néstor Kirchner y al por entonces presidente de la Cámara de Casación, Alfredo Bisordi, en el marco del cual la propia Corte reclamó al Gobierno "respeto a la independencia judicial".
Kirchner atribuyó demoras a la Justicia en los procesos a represores durante el acto central por el 31 aniversario del golpe de Estado que el 24 de marzo del ’76 inauguró la última dictadura y, en esa ocasión, exhortó al Consejo de la Magistratura a "proceder" contra los jueces de Casación.
Si bien la Corte respaldó a Bisordi, en quien el gobierno focalizó sus críticas a Casación, hoy el supremo tribunal emitió una dura resolución en la que encomendó a la sala II impedir que los planteos de los represores obstaculicen su enjuiciamiento oral y público.
Raúl Enrique Scheller, procesado como integrante del aparato represivo de la ESMA, logró paralizar el juicio que debe tramitar el Tribunal Oral Federal 2 sobre la base de una investigación que ya elevó el juez Sergio Torres, a cargo del expediente principal por los crímenes perpetrados por la Marina.
La defensa de Scheller atacó directamente el corazón de la causa que conduce Torres, ya que impugnó la reapertura del proceso por delitos contra prisioneros de la ESMA que fue dispuesta en setiembre de 2003 a raíz de la derogación de las leyes de Punto Final y Obediencia Debida.
"Se presenta un caso de gravedad inusitada, en la medida en que han transcurrido más de cuatro años y todavía no se ha resuelto en torno a la validez del auto que dispuso la reapertura del trámite de la causa principal", consigna la resolución que la Corte dictó hoy.
El fallo que ordena a la sala II de Casación resolver el planteo y posibilitar la sustanciación del juicio oral fue unánime y lleva la rúbrica del presidente de la Corte, Ricardo Lorenzetti, la vice Elena Highton y los ministros Carlos Fayt, Enrique Petracchi, Juan Maqueda y Raúl Zaffaroni.
Los ministros recordaron, en su resolución, que las sucesivas excusaciones de jueces de Casación impidieron decidir respecto de los planteos de los acusados, lo cual determinó demoras en el avance de los juicios.
Ahora, el supremo tribunal rechazó la excusación de los camaristas David, Mitchell y Fégoli, ordenó la "radicación definitiva de la presente causa en la sala II" de Casación y encomendó "a los señores jueces la urgente adopción de las medidas necesarias para decidir las cuestiones pendientes a la mayor brevedad posible".
La resolución de la Corte fue firmada dos días después de la condena al sacerdote Christian von Wernich, que debe purgar una pena a reclusión perpetua por delitos cometidos "en el marco del genocidio" que hubo en Argentina, según señaló este martes el Tribunal Oral Federal 1 de La Plata, que juzgó al cura.