La Justicia ordenó anteayer a la Municipalidad retirar en 50 días unos doscientos basurales clandestinos ubicados a lo largo y ancho de la ciudad. Es que la jueza Liliana Georgetti falló a favor de un particular que presentó un amparo para exigir el cese de las actividades que provocan daño ambiental colectivo y también para preservar la salud de la población. La sentencia judicial, que posiblemente llegue hoy a los despachos oficiales, sorprendió al director de Política Ambiental municipal, César Mackler, quien aseguró que “se trabaja denodadamente” para poder terminar con esta problemática.
A principios de junio Guillermo Miguel, patrocinado por el especialista ambiental Alejandro Resnik, hizo una presentación a la Justicia a raíz de un incendio que se dio en un basural en la autopista Rosario-Carcarañá a la altura de calle Wilde, y que afectó la visibilidad del tránsito entre otros inconvenientes como la contaminación del medio ambiente.
Además, el demandante también hizo mención al depósito de basura a cielo abierto en Sorrento y Provincias Unidas, que eventualmente también se incendió, lo que a su entender podría haber producido grandes daños ya que en el sitio hay carteles de depósitos de Litoral Gas.
A partir de la denuncia, la jueza Georgetti pidió al municipio que informe sobre estos sitios y que además dé cuenta de otros similares en Rosario. La respuesta fue que existen unos 200 sitios dispersos por toda la ciudad.
La magistrada dejó sentado que la responsabilidad fundamental de la protección del medio ambiente está bajo la órbita de la provincia, pero que el municipio tiene el poder de policía y por eso lo intimó a “terminar” con los basurales en la ciudad.
“Es interesante porque la demanda no la hace un vecino damnificado sino que un particular preocupado por la contaminación ambiental, y a partir de una serie de consideraciones que están legisladas en la Nación, la provincia e incluso internacionalmente la Justicia dictamina contra el municipio”, explicó Resnik.
El fallo judicial llegó a los pocos días de que el secretario de Medio Ambiente de la provincia, Marcelo Terenzio, intimara al municipio para que erradique al menos 130 basurales a cielo abierto que la repartición había detectado en la ciudad. En ese momento, Terenzio advirtió que en 120 días la ciudad debería quedar limpia “para la protección de la salud de los rosarinos”.
“Es un problema muy complejo en el que convergen cuestiones culturales muy enraizadas, y también problemas sociales y económicos”, destacó Mackler. El funcionario aseveró que se está trabajando intensamente abordando “distintos frentes”.
“Por un lado estamos labrando actas de infracción a las empresas y a los vecinos desaprensivos que tiran los residuos en cualquier parte, en cualquier sitio que se les ocurra. Por otra parte, estamos trabajando con cooperativas de cirujas para organizar esa actividad informal, también trabajamos con instituciones como escuelas o centros crecer para que se apropien de sitios vecinos y eviten la acumulación de basura en los barrios”, detalló.
El funcionario admitió que existen basurales crónicos y otros móviles. Es decir que el municipio logra erradicar uno pero a las dos o tres cuadras se vuelve a formar.
El demandante argumentó que a principios de junio estaba transitando por la autopista Rosario-Carcarañá cuando se produjo el incendio a la altura de la calle Wilde, lo que ocasionó la intervención de los bomberos. En el informe también se detalla que las pericias del siniestro demostraron que el fuego comenzó de modo intencional y se presentó como prueba un artículo periodístico de este medio.
Fuente:www.lacapital.com.ar