El Senado dio media sanción ayer a un proyecto de ley que incorpora al Programa Médico Obligatorio (PMO) que deben prestar las obras sociales y las empresas de salud prepaga la cobertura de los trastornos alimentarios, en especial la obesidad, la anorexia y la bulimia.
La norma fue aprobada por 50 votos a favor y sólo uno en contra, de la senadora formoseña Adriana Bortolozzi, quien consideró que esta iniciativa sólo servirá "para que se llenen de plata" las clínicas que implantan cinturones gástricos.
Si el proyecto es sancionado también por Diputados, se incorporará al PMO el diagnóstico y tratamiento de este tipo de enfermedades, la rehabilitación de los pacientes, incluyendo sus patologías derivadas, y las medidas tendientes a evitar su propagación.
La senadora Haide Giri, presidenta de la comisión de Salud, fue la miembro informante, y advirtió sobre el crecimiento de la cantidad de personas que sufren diversos trastornos alimentarios.
Resaltó la necesidad de que haya "un tratamiento integral y no por partes, desde lo médico, lo nutricional y lo psicológico, porque si no no sirve". También resaltó la importancia de mejorar la información que la población recibe sobre la calidad nutricional de los alimentos que consume habitualmente, y alertó sobre los riesgos de las grasas trans, presentes en algunos productos, que pueden provocar "daños cardiovasculares y derrames cerebrales". Giri señaló luego que se hará "un mapa epidemiológico, en el marco del Ministerio de Salud", para contar con datos más exactos sobre esta problemática.
A su turno, la formoseña Adriana Bortolozzi dijo que iba a votar "como senadora obesa" y negó sentirse "discriminada" por su condición física.
Votó luego en contra del proyecto porque estimó que la ley es para que "se llenen de plata" las clínicas que hacen implantes de cinturones gástricos, y aseveró que "la prevención es la única medicina".
La iniciativa declara de interés nacional la prevención y control de los trastornos alimentarios, y comprenderá la investigación de sus causas. Se crea también un Programa Nacional de Prevención y Control de los trastornos alimentarios en el ámbito del Ministerio de Salud, que tendrá por objeto instrumentar campañas informativas relativas a los trastornos alimentarios.
En particular, divulgará información sobre las características de estos males y de sus consecuencias; sobre sus aspectos clínicos, nutricionales, psicológicos y sociales y de las formas apropiadas e inapropiadas de sus tratamientos. También informará sobre el derecho y promoción de la salud, y sobre los derechos del consumidor, y buscará disminuir la morbimortalidad asociada con estas enfermedades.