El juez Thomas Horne explicó que decidió postergar la condena a prisión hasta la instancia de apelación porque la ley que condena la distribución de correo basura es reciente y todavía no se aplicó nunca.
Jeremy Jaynes fue condenado luego de que el jurado lo encontrara culpable de enviar al menos 10 millones de e-mails por día. Para ello utilizaba 16 líneas de conexión a internet de banda ancha.
Tras la sentencia, la fiscal de la causa, Lisa Hicks-Thomas, dijo estar conforme con la condena y se mostró confiada en que un segundo tribunal la ratifique. Por su parte, los abogados de Jaynes argumentaron –quienes nunca negaron que su cliente enviara spam- consideraron que condena fue excesiva.
(Fuente: The New York Times)
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