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LO ILEGAL Y LO INSTITUCIONAL

Por su parte Osvaldo Salomón, presidente comunal de Chabás sigue informando sobre las relaciones institucionales que posee Estaban Bakota, ese increíble personaje que fue custodia de Videla, Alfonsín, De La Rúa y ahora relacionado con el vicepresidente de la Nación, Daniel Scioli y que se dedica a la venta de cereal robado, con distintos oficiales de la fuerza y también con el poder judicial santafesino. Ambas situaciones remarcan la existencia de un lado oscuro de la vida cotidiana santafesina donde lo ilegal convive con lo institucional.

De Videla a Scioli

Osvaldo Salomón es presidente comunal de Chabás, una pequeña comuna del sur santafesino, por tercera vez.

En noviembre de 2002 denunció en la comisaría local a Esteban Bakota por amenaza de muerte frente a su hija de seis años, en aquellos días.

Luego vendrían las otras amenazas contra los demás integrantes de su familia, las roturas de los neumáticos de distintos automóviles y las permanentes exhibiciones de armas en la vía pública de Chabás.

‘Hace casi dos años denuncié un negocio incipiente que luego se transformó en un clásico de nuestras rutas. El denominado bolseo de soja. Una asociación entre transportistas, puertos secos, acopios que con testaferros, tomaban soja a precio vil de los camiones y la ingresaban al circuito a través de una facturación trucha. Incluso con el beneficio del crédito fiscal, que ligeramente otorgaba la AFIP. Sumado a la soja robada de los silos y la carga de los camiones que eran asaltados por los piratas del asfalto constituyendo un floreciente negocio negro que moviliza millones’, dice Salomón en una de sus tantas presentaciones ante la justicia, organismos nacionales y provinciales.

-Hace un par de años comenzó a aumentar el precio de la soja y entonces el productor empezó a dejar el cereal en los campos. Fue cuando empezó el llamado robo hormiga. El camión generalmente aparece. A esto se le sumó otro negocio que es el bolseo de soja, la diferencia entre la carga y la descarga que hace el camionero. Se admite una diferencia de cien kilos. Esa diferencia se cambiaba por una comida o el favor de una señorita. Eso se fue sofisticando y se agregaba arena o tierra al camión para mantener el peso del camión. Esa soja que se compraba se hacía a la luz del día por el acceso sur a Chabás por la ruta 9, con pasacalles y volantes que anunciaban con números de teléfonos celulares para comprar esa soja -cuenta el presidente comunal de Chabás a este periodista.

Salomón relató que esta mecánica fue la seguida por el ‘clan Bakota’ que blanqueaba sus ingresos a través de una tercera persona: ‘Después se ingresaba al mercado blanco a través de un testaferro. En este caso un alcohólico crónico, Miguel Angel Collado que apenas sabe leer y escribir, internado primero en Chabás y luego en un geriátrico y que de hecho movió cientos de miles de pesos. Claro que nunca en su vida entró en un banco ni conoce la ciudad de Casilda. Porque allí le dieron un crédito fiscal a través de Bakota. Es una rebaja del IVA que se le hace a quien hace muchas compras. Collado no podía comprar un paquete de cigarrillos y eso es literal porque Collado pide los cigarrillos’, relató.

Afirmó que ‘luego se comprobó que mezclaban el cereal con sojilla o soja quemada y eso tiene un valor cuatro veces menor pero existía un acuerdo con un director de la empresa Vicentín de nombre Duilio, el contacto de Bakota, para ingresar soja buena en los laterales del camión y sojilla podrida en el centro. Lo ingresaban a la empresa y un socio de la empresa perjudicaba a los demás. La otra teoría es que se incendiaba la soja para cobrar el seguro. De allí que en los silos de Bakota en Chabás se quemara soja y que después era vendida para alguien que necesitaba esa soja quemada’, apuntó Salomón.

Mientras tanto ‘la policía participaba del bolseo de soja. Cuando Bakota estuvo detenido, el policía que lo cuidaba era el mismo que estaba en un móvil custodiando el bolseo, el subcomisario Ciarpella que todavía está en la policía. Obeid se comprometió a investigar. Otro comisario, Picotti, también conseguía bolsas de soja y las custodiaba con el móvil policial. El castigo fue que lo nombraron comisario de Villada, a 12 kilómetros de Chabás. Todo esto lo desarrollaba Bakota con fuerte influencia en la policía y en la justicia’.

El realismo mágico latinoamericano parece haber inventado a Bakota y su increíble historia detrás del poder político nacional de los últimos treinta años. Como si fuera el personaje de la miniserie ‘El Garante’, Bakota estuvo detrás de Videla en el partido Argentina y Perú; detrás de Alfonsín en el día de la asunción. Y es el encargado, según el presidente comunal de Cavas, de vender favores a distintas aceiteras a las que les consigue créditos asombrosos.

Estuvo durante el menemismo vinculado a la dupla Nosiglia – Barrionuevo; tuvo muy buena relación con Machinea; a Alfonsín le llevaba lechones y entraba en la casa Rosada como quien ingresa a la casa de un amigo y en el presente también encontró un buen lugar bajo el sol del poder.

‘También lo vimos junto con su hijo custodiando a De La Rúa y actualmente lo vimos en el Hotel Costa Galana, de Mar del Plata, Bakota apareció abrazado a Daniel Scioli porque la seguridad del vicepresidente es muy amigo de este hombre’, cuenta Salomón.

Bakota ‘es un apretador profesional: anda armado, sin patentes y amenaza de manera permanente. Todo esto en un marco de gran impunidad. Pero no hay ninguna respuesta de parte de la justicia’.

La conclusión del presidente comunal es que ‘sigue relacionado con sectores de poder que siguen ganando mucho dinero con el comercio en negro de los granos. Y eso se blanquea a través de la usura, la droga y el juego clandestino’.

El gobernador Jorge Obeid le prometió que a mediados de marzo Gendarmería y Prefectura trabajarán con la guardia rural ‘Los Pumas’ y los dedicados a combatir el tráfico de drogas para controlar las rutas de la provincia en relación al movimiento de camiones hacia los puertos.

Para Salomón, sin embargo, ‘es necesario abrir las puertas de la AFIP para saber cómo se evadieron miles de millones de pesos de la Argentina’.

-No tengo muchas expectativas. Si Bakota va preso será como Al Capone por evadir algunos impuestos. Hay sectores de la justicia, de la policía, del poder político y del poder económico que sostienen a estos personajes porque les resulta útil. Al menos me quedo con la tranquilidad de pelear hasta que me queden fuerzas para hacerlo -le terminó diciendo el presidente comunal a este cronista.

En una de sus cartas a distintos funcionarios provinciales y nacionales, Salomón exhibe sus conclusiones en torno a los vínculos que le permiten moverse con absoluta impunidad a Esteban Bakota.

Cuando sufrió un corte intencional en la cubierta delantera izquierda del Ford Fiesta en el que se dirigía al Ministerio de Justicia de la Nación, Salomón se preguntó: ‘¿Qué hubiese sucedido si la cubierta del Ford Fiesta reventaba en la ruta a 130 kilómetros por hora de velocidad?. ¿Qué hubiese ocurrido si el ‘accidente’ que se intentó provocar tenía como consecuencia la muerte de quien suscribe o de algún familiar o acompañante eventual?. Además del dolor por la pérdida, ¿no se habría transformado en un escándalo institucional que ponía en riesgo la gobernabilidad de la provincia?’.

Y sus preguntas apuntan al corazón del poder judicial santafesino: ‘¿Quién hubiera investigado el accidente, los funcionarios judiciales que hasta la fecha no escucharon e hicieron lugar a mis denuncias?. ¿No serían responsables por omisión y/o negligencia de lo sucedido?.¿No existe relación entre los hechos y la solicitud de investigación que realizo de los policías, supuestamente involucrados con los Bakota?’.

Más allá de las características de novela que adquiere el caso, es necesario pensar por qué Bakota y gente como él se desarrollan en total impunidad.

¿Quiénes protegen a personajes como Bakota?.

¿Cómo es posible que se recicle en todos los gobiernos nacionales de Videla la fecha?.

Siguen los aprietes

‘Podrite gorda puta por buchona.

Todavía quedan dos en la mira.

Ojo. Me cago en los derechos humanos defensores de los delincuentes.

¡Viva la policía!. (Las botas).

La P’.

Ese es el texto manuscrito encontrado sobre la tumba de Sandra Cabrera, la titular de la Asociación de Mujeres Meretrices Argentina de Rosario, asesinada el 27 de enero pasado.

No la pusieron cualquier día.

Fue vista por el propio padre de Sandra el 27 de febrero.

Cuando se cumplió un mes del crimen y se hacía una marcha para reclamar justicia, verdad y esclarecimiento.

Una macabra demostración de la impunidad con que gozan ciertos sectores que se mueven a sus anchas en el territorio santafesino.

-A mayor paraguas político mayor impunidad. Desde los hechos del 19 y 20 de diciembre de 2001 se produjo la mayor cantidad de muertos en el país. Estamos en medio de una interna del PJ que se traduce para abajo, para las propias internas policiales. El poder político se enriqueció de sus brazos ejecutores -dijo María Eugenia Caggiano, abogada de la Central de Trabajadores Argentinos y de AMMAR Rosario.

‘Estamos hablando de las mafias policiales. No es cualquier mafia’, sostuvo y en relación a la actuación del juez de instrucción Carlos Carbone señaló que lo ve con mucha voluntad pero ‘desorientado porque lamentablemente se sigue con la penosa costumbre de la justicia argentina, en general, y santafesina en particular de investigar a la víctima y eso molesta e irrita mucho’.

La abogada dijo que a Sandra Cabrera ‘la vinculan al narcotráfico y se hacen los sorprendidos, como si en Rosario no sucediera ninguna de estas cosas’.

Ratificó que todas las trabajadoras sexuales y ella misma están ‘a disposición del tribunal’ pero a pesar de que las principales sospechas pasan sobre la policía ‘hay cinco policías que trabajan junto a Carbone. No puede ser. Además hay una fuerte interna dentro de la propia policía. Le propusimos al juez que vaya a la calle para buscar información’, añadió.

‘Creo que hay un punto de inflexión. Está toda la sociedad mirando. El problema de la policía afecta a toda la sociedad’, remarcó Caggiano.

Desde lo laboral, la abogada cree que la organización de las trabajadoras sexuales se encuentra en la etapa de principios de siglo XX. ‘Entonces se veía a toda sindicalización como si fuese un delito. Ellas están en esa etapa. Hay una muerta en Rosario y 32 muertas en Mar del Plata. Lo importante es que hasta ahora conocieron dos clases de poder, el del rufián y el vinculado con el policía que anda con su arma. Pero ahora conocieron un tercero, el de la organización. Eso es muy valioso’, dijo en tono de lúcida esperanza.

Repitió que la propia administración de Jorge Obeid dijo que la responsabilidad del asesinato estaba dentro de la policía: ‘El gobierno salió a hablar de la responsabilidad de la policía pero pareciera que hablan de una policía de otro lugar y no de la que depende de ellos. Ha emergido toda la interna, todo lo que siempre se quiso tapar. Una interna política y policial’, remarcó.

Por su parte Stella Maris de la Lama, Marcella Morelli y Claudia Lucero, trabajadora sexuales y afiliadas a AMMAR, insistieron en la búsqueda de justicia a pesar de la continuidad de los aprietes y amenazas.

‘No vamos a tener miedo. Nos hicieron callar a una gran compañera que nos hizo conocer muchos derechos. Nosotras vamos a seguir adelante y que el sindicato va a seguir adelante. No vamos a cerrar los ojos. Basta de explotar a las mujeres y de prostituir menores. Tenemos temor pero vamos a seguir adelante’, coincidieron en una entrevista concedida a este cronista.

Recordaron que durante doce años si no ponían 200 pesos, la policías las llevaba presas hasta casi un mes.

Que conocieron mujeres embarazadas que perdieron a sus bebés por los golpes recibidos en la alcaidía de tribunales. ‘No había médicos, nada. Y no le hacíamos mal a nadie. Porque estábamos en una esquina parada y nada más. Fueron doce años terribles. Hasta que llegó Sandra y empezó a hablarnos de nuestros derechos’, recordaron.

Para ellas ‘la policía es una especie de mafia italiana. La policía siempre fue lo peor. Con estas denuncias que hacía Sandra se pusieron aún peor. Estaban en complot con los proxenetas de los boliches y Sandra fue golpeada por uno de los proxenetas de la zona de la terminal de ómnibus. Nos explotaban económicamente y sexualmente y también había golpes’, sostuvo una de ellas.

Después del asesinato de Sandra Cabrera pensaron que la policía ‘se había aplacado. Al contrario, las compañeras tienen problemas en las calles. Los policías siguen golpeando y sacándoles plata a nuestras compañeras. Hay compañeras que sienten miedo después de lo de Sandra y piensan primero en sus familias antes de denunciar. La policía sigue su curso’, denunciaron.

‘Tuvimos reunión y vinieron chicas de otras zonas que se animaron a afiliarse. Nos comentaron que en zona sur fueron robadas algunas de ellas. Llamaron al comando y les contestan que vayan a pedirle ayuda a los medios. Por cuatro locas de la Terminal, dicen ellos, somos cien afiliadas al sindicato, por cuatro locas a estas chicas no las van a pagar nadie’, dijeron.

Aclararon que no fomentan la prostitución, que están en contra de la prostitución infantil y que van a seguir peleando contra la corrupción policial.

‘Le quisiera pedir a Obeid que cumpla con lo que dijo, eso de investigar a la fuerza. Pero lo quiero preguntar:¿cuándo lo va hacer?. Sandra era una madre de tres hijos y se necesita una respuesta. Si él no es corrupto que piense en sus hijos. Ahora si es corrupto que siga así. Nosotros no vamos a abandonar la lucha, no vamos a bajar los brazos’, dijo Marcela con bronca pero con una gran y marcada dignidad.

Fuente: ArgenPress

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