El presidente de la Corte Suprema Enrique Petracchi vio frustradas sus aspiraciones de otorgar un espacio a las Organizaciones No Gubernamentales (ONG) para que controlen y asesoren en los fallos dictados por el alto tribunal.
El freno a tal iniciativa lo puso justamente quien, en principio, podría ser su aliado, Eugenio Zaffaroni.
El proyecto del presidente del tribunal consiste en que las ONG participen activamente en la vida del alto tribunal, brindando una asesoría y contralor permanente a las sentencias que se dicten en los casos particulares.
Cada cual en su especialidad, estas organizaciones aspiran a conformarse en una suerte de poder paralelo en las decisiones judiciales de mayor implicancia política.
Petracchi impulsa la medida dentro del esquema de nuevos mecanismos de transparencia. Pero dentro del tribunal la oposición es fuerte, incluso algún ministro que estaba dispuesto a firmar el proyecto empujado por las circunstancias deslizó en un pasillo de tribunales que “en realidad, la Corte puede consultar a la ONG que crea pertinente en la causa que le parezca. Esto es en realidad una transferencia de poder inconstitucional, pero si decimos que no, en este contexto, quedamos como corruptos”, dijo visiblemente contrariado.
Tanto Carlos Fayt como Adolfo Vázquez se opusieron a la medida, pero lo que sorprendió a propios y extraños fue la negativa de Zaffaroni, lo cual por ahora frustró los planes de Petracchi.
El penalista es un hombre que ha tenido participación en el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), entidad que protagonizaría el asesoramiento buscado por el presidente del cuerpo.
Sin embargo, el jurista decidió que no era momento para avanzar con ello, y propuso la postergación del tema “para otra oportunidad”.
“Lo que pasa es que Zaffaroni es un tipo con un pensamiento equilibrado, institucional, no va a convalidar cualquier cosa, sea quien fuere el que la impulse”, explica un hombre muy cercano al ex frepasista.
Apoyado por Antonio Boggiano, Juan Carlos Maqueda y Augusto Belluscio, Petracchi no llegó a reunir los cinco votos necesarios para impulsar su proyecto, y poco tardó en desistir en su propuesta durante el acuerdo cuando vio que lo enfrentaba Zaffaroni. La negativa de éste lo pone a la espera de la llegada de Carmen Argibay, la candidata de todos para votar la totalidad de los temas pendientes.
De todas formas habrá que esperar, para ver qué es lo que la también penalista está dispuesta a convalidar, dado que se la reconoce en el ambiente como menos elástica aun que su colega.
Fuente:www.infobae.com.ar