Desde la secretaria de Integración Regional de Santa Fe, María del Carmen Alarcón dijo que unas 57 empresas ya están recibiendo un subsidio de $600 por trabajador, por el Programa de Recuperación Productiva del Ministerio de Trabajo de la Nación, todas ellas, vinculadas al sector agropecuario.
En paralelo, otras 40 firmas ya pidieron el procedimiento preventivo de crisis, según publica El Cronista en su edición de hoy.
Con esta medida pretenden alertar a las autoridades provinciales y lograr que la provincia medie con los trabajadores, de ser necesario.
Estas empresas vienen, por el momento, pagando salarios mínimos, sin premios ni horas extra y tienen a un enorme porcentaje de su plantel de vacaciones, o directamente suspendido, consigna el matutino.
Las empresas de maquinaria agrícola son de las más comprometidas y tras la reciente reunión en el polo productivo santafesino de Las Parejas decidieron que solicitarán a la ministra de Producción, Débora Giorgi, la emergencia productiva por un plazo de 180 días ante la caída de actividad.
Algunas entraron en cesación de pago a proveedores, mientras otras dijeron poder sostenerse sólo un mes más. Entre las perjudicadas estarían algunas de las firmas más importantes de la provincia, como Vassalli y Pla.
Pero también la industria de implementos para las maquinarias, fabricantes de silos y de tinglados, tambos y frigoríficos, caen en la volteada.
Según Alarcón, cinco pequeñas compañías queseras de Rafaela, Sunchales y los pueblos aledaños desaparecieron recientemente, y otras dos están presentándose en crisis.
Pesan sobre estas firmas las consecuencias del cierre de exportaciones de queso entre agosto y septiembre del año pasado.
Otro sector que arrastra problemas, desde hace aún más tiempo, es el de los frigoríficos. En estos días podrían otorgarse los primeros pagos para empresas del rubro, luego del conflicto gremial desatado el año pasado.
En Santa Fe tienen plantas Friar, Finexcor, Mattievich, Paladini, Swift y Quickfood, entre otras. También el sector de curtiembres del polo productivo de Las Toscas se suma al listado de empresas en crisis. La caída del precio del cuero derivada del freno de la producción de autos dejó a muchas de estas empresas al borde de la quiebra.
También los poquísimos ingenios existentes en la provincia se declararon en crisis por la sequía y los malos precios.
"Hasta el año pasado, la franja social que necesitaba atención era la que estaba por fuera del trabajo formal. Pero ahora pasó lo impensado: la franja de mano de obra calificada se sumó al problema de falta de trabajo", dijo Alarcón al matutino.