La muerte de Iván Podevils, un camionero con carga de granos, desencadenó todo. El hecho sucedió durante los últimos días del mes de abril pasado en la Playa San Miguel, en la zona de Puerto General San Martín, adonde el joven de 28 años arribó para pedir auxilio por una descompostura.
Después del deceso se informaría que el mismo sobrevino debido a que el cereal que trasladaba el conductor del transporte había sido fumigado dentro del mismo vehículo, una práctica barata y permitida pero muy peligrosa.
Hoy, en declaraciones a LT10 de Santa Fe, el titular de Fatac, Vicente Bouvier, indico que "transportar cereal con fosfina es como transportar gas con la garrafa abierta".
El dirigente agregó que "hoy ingresamos en la jurisdicción de Rosario, un recurso de amparo para que se prohíba estrictamente la fumigación sobre camiones con productos como la fosfina que produjo al menos una muerte".
Bouvier sostuvo que "yo considero que aparecen los insectos en los cereales porque se los conserva de un modo inadecuado. Sin lugar a dudas que el principal responsables es el dador de la carga. A nosotros no nos atañe las condiciones en las que llega el cereal, nuestra obligación es llevarlo a destino".
Sobre la situación de rechazo del cereal por estar contaminado con insectos, el titular de Fatac explicó que "cuando la carga es rechazada, hay que buscar un lugar adecuado para fumigarla. Si bien la fosfina no es una sustancia prohibida, tiene un ámbito para ser utilizada. Algunos recomiendan que las personas deben estar a 2 km del lugar donde se fumiga la carga. Esta situación es muy delicada".