El ex arzobispo Storni tuvo que renunciar tras el escándalo por abuso sexual.
Giovannini llamaría pronto a Storni para que declare por estos “aprietes” a Guntern.
La Justicia asestó ayer un nuevo golpe al ex arzobispo de Santa Fe, Edgardo Gabriel Storni, acusado de abuso sexual contra un seminarista, al rechazar un planteo de inconstitucionalidad presentado por su defensa. La decisión de los jueces que integran la Sala IV de la Cámara de Apelaciones de Santa Fe significó un nuevo traspié para Storni, quien además es investigado por las supuestas amenazas al sacerdote José Guntern, quien declaró en su contra el año pasado. En los próximos días se espera que Giovannini llame a Storni para que preste declaración indagatoria por los “aprietes” sufridos por Guntern.
La decisión judicial se conoció a pocos días de que tomara estado público la decisión del juez Giovannini de llamar a declarar a Storni por las presiones a Guntern para que se retractara de sus dichos contrarios al ex arzobispo.
La Sala IV de la Cámara de Apelaciones rechazó un planteo de inconstitucionalidad realizado por la defensa con relación al procesamiento por abuso sexual agravado. Los jueces de esta Sala ratificaron el procesamiento contra Storni a partir de argumentos que para el abogado defensor del ex arzobispo, Eduardo Jauchen, eran inconstitucionales. La misma postura adoptó luego el fiscal de Cámara, Airaldo Bertoldi. El letrado señaló que “la Sala Penal tuvo que dar rodeos argumentales absolutamente insostenibles, incurriendo incluso en reiteradas violaciones a los más elementales principios de derecho penal, procesal y, fundamentalmente, violando la Constitución Nacional”. Pero el argumento fue rechazado de plano por los camaristas. Tanto Bertoldi como Jauchen consideraron también inconstitucional lo resuelto por la Cámara con respecto a los ex vicarios Marcelo Mateo y Hugo Capello, a quienes se les sigue una causa por el supuesto delito de coacción contra el padre Guntern. Giovannini llamaría pronto a Storni para que declare por estos “aprietes” a Guntern. De esta manera el ex arzobispo, quien vive en La Falda, deberá explicar lo que ocurrió.
La polémica surgió cuando tomó estado público una carta que Guntern había enviado a Storni, relacionada con el trato del ex arzobispo con un seminarista. “Tuviste un serio desliz que afectó a un grupo en plena formación espiritual y humana (…) Sí te sugiero que reflexiones en Cristo y tomes conciencia de la gravedad de tus actos”, decía la misiva.
Pero la noche del 22 de agosto, Guntern se retractó de sus dichos en la sede del Arzobispado santafesino y ante escribano público. “En ningún momento se realizó referencia a ningún acoso sexual por parte de Storni con relación a los seminaristas; el empleo del término desliz no se refiere a lo sexual sino como a un error en su actuación durante las vacaciones en Calamuchita; ese término desliz se atribuyó a un acoso sexual y nada que ver, sino que el adolescente interpretó indebidamente los gestos afectuosos por parte de monseñor Storni”, decía una nota firmada por Guntern.
Luego se supo que el sacerdote había sido presionado para firmar esta declaración. Giovannini sospecha ahora que que Storni fue el autor ideológico de la reunión que terminó con la retractación del sacerdote. Mientras el padre Capello declaró que el arzobispo se encontraba de viaje esa noche, otros sacerdotes testimoniaron que estaba en el mismo edificio.
Fuente: www.rosario12.com.ar