Esta semana el Servicio Penitenciario provincial adoptó dos decisiones que tienden a cambiar la estadía de los reclusos dentro de las cárceles santafesinas, donde las condiciones de habitabilidad no son de las mejores. Por un lado autorizó el uso de piletas de natación de lona para aquellos presos de buena conducta y sus familias en la temporada estival que se avecina. Y por otro, reguló la tenencia y utilización de los teléfonos fijos y celulares de los internos.
Ayer se conoció la resolución 7/17 de la Secretaría de Asuntos Penitenciarios firmada el pasado 30 de septiembre y que pretende regular el uso de los teléfonos públicos ubicados en los pabellones de las cárceles como de los celulares. La norma establece como "regla general" que "estarán prohibidos los celulares", aunque habrá excepciones siempre que el preso tenga buena conducta y no sea considerado de "alta peligrosidad".