Rodríguez es hoy concejal de San Lorenzo, pero fue director de Asuntos Jurídicos desde el 76 al 82 en esa misma ciudad y deberá responder junto a los dos ex militares por la desaparición de 17 militantes de la agrupación peronista “Savino Navarro” ocurrida en los primeros años de la dictadura. Al cierre de esta edición ninguno de los tres pudo ser ubicado. En total hay 21 detenciones ordenadas por el juez federal, quien ayer pudo contabilizar otros dos detenidos: Eduardo “Tucu” Costanzo y Carlos Sfulcini. Por su parte Rubén Fariña -que está prófugo-, Oscar Pascual Guerrieri -detenido en el Primer Cuerpo de Ejército- y Luciano Jauregui -con prisión domciliaria- presentaron un escrito pidiendo la nulidad y la incompetencia del tribunal. Finalmente la Federal logró ubicar a Enrique Jordana Testoni, que está enfermo y con custodia en su domicilio porteño. Y pudo establecer que otros dos habían fallecido: el policía Carlos Alberto Torres y el sargento Carlos Alberto Gamberale.
Sin dudas la detención del ex diputado provincial justicialista Pedro Rodríguez será la noticia excluyente en las causas por terrorismo de Estado que ocurrirá hoy. Pero todo comenzó hace más de dos años cuando con el patrocinio de Gustavo Feldman, Manuel Casado y Carlos Avalos se presentaron ante el juez Digerónimo planteando lo que era posible entonces: investigar bajo la figura de las causas por la verdad histórica. “Todo eso sirvió ahora para ordenar las detenciones” remarcó ayer Feldman.
Según relató Manuel Casado, un ex dirigente del gremio municipal, “en la tarde del 24 de marzo de 1976, fui detenido y luego de ser golpeado en el interior de un auto me trasladaron hasta la Municipalidad y después a la Jefatura de Policía”. Allí fue golpeado y torturado y vio
en la Municipalidad a Rodríguez. Por su parte Carlos Avalos era un militante de agrupaciones sociales del peronismo que fue detenido en mayo de 1976 y trasladado a la Jefatura de Policía de San Lorenzo de donde logró escapar. En un escrito que Avalos presentó el año pasado recordó que en aquella oportunidad “éramos muchos los que estábamos alojados en la Jefatura, y en el momento en que nos estaban por trasladar a un lugar desconocido varios pudimos salir corriendo por la calle Irigoyen. La policía comenzó a dispararnos y varios de mis compañeros cayeron heridos. Yo corrí desesperadamente mucho tiempo y anduve como loco dando vueltas por la zona hasta que llegué a mi casa. Después escapé hacia el arroyo y nadé en medio de la oscuridad, tomé una canoa con la que me crucé el río Paraná hasta la zona de las islas y allí viví escondido durante más de tres años”. Así sobrevivió.
En cuanto a los restantes detenidos, Eduardo Costanzo se presentó pasado el mediodía en el Comando del Segundo Cuerpo de Ejército, para quedar detenido. Luego fue trasladado al Batallón de Arsenales de Fray Luis Beltrán. Hoy va ser indagado por el juez Digerónimo.
De igual modo alrededor de las 11 de ayer, Carlos Sfulcini llegó al tribunal federal escoltado por una comitiva de la Federal que lo había ido a buscar a su domicilio del piso 10 de España 344. Sfulcini que es abogado y profesor de la Universidad Abierta Interamericana, llegó acompañado de un colega que también es docente esa misma universidad privada, el doctor Fausto Irure. Después de declarar, Sfulcini fue trasladado detenido a la sede de la Prefectura, en avenida Belgrano y Sargento Cabral.
También hizo una breve declaración el ex gendarme Eugenio Zacarías quien negó la comisión de cualquier delito, argumentando que en la Fábrica Militar Domingo Matheu era “sólo uno más del personal de guardia y uno de los encargados de atender a los detenidos”.
Sobre la suerte de Rubén Fariña, hay dos novedades: el Ejército habría negado a la Federal que entre sus filas haya personal que prestara servicios durante la dictadura con ese nombre, por lo cual poco y nada pudieron hacer para identificarlo. Pero desde ayer la fuerza encargada de su captura tiene una pista: dos abogados los doctores Florencio Varela y Jorge García Coupé presentaron en su nombre y en el de Guerrieri y Jauregui un escrito planteando la imcompetencia de ese tribunal para juzgarlos y la nulidad de lo actuado.
Fuente: Rosario /12