“Podés entrar a la web y generar un contrato de alquiler en el momento sin necesidad de contratar un abogado y después ofrecemos servicios legales que tienen principio y fin, como registrar una marca”.
Por caso, el precio por cada contrato que se hace es de $199, registrar una marca cuesta $9999 y la renegociación de una tarifa con un prestador, $699.
“Este servicio es de baja complejidad, pero muy requerido. Lo que hacemos es revisar el contrato de la prestación, negociamos la tarifa y, si no tenemos éxito, no se paga”, detalló.
Los servicios que están próximos a lanzar son los de creación de sociedades, consultar a un abogado en línea y denuncia en Defensa al Consumidor personalizada.
“De esta forma tratamos de abarcar todas las necesidades que pueden tener los clientes para que no se contacten solo por un uso”, continuó.
Para los contratos, trabajan con abogados particulares para el armado de templates; para los servicios legales, con tres estudios en un esquema por el cual un porcentaje va para los abogados y otro para ellos; y, por las consultas, los profesionales abonarán una suscripción mensual de $2500, pero después recibirán todo el dinero facturado.
“De esta forma, somos plataforma de suscripción, pero no intermediamos en la consulta”, aclaró consultado acerca de si podrían tener un conflicto con los colegios de abogados.
Además de Lacrampette, la empresa está compuesta por cinco desarrolladores, un encargado de producto y un especialista en experiencia del cliente. El know how proviene del abogado Julio Levene, quien invirtió en la compañía y también aporta sus conocimientos.
Con unos US$20.000 ya hundidos, apuntan a una primera ronda de inversión de US$125.000 para empezar a facturar recién en el cuarto año de existencia. “Los primeros tres años serán de aprendizaje e inmersión para poder llegar a más países y lanzar más productos”, cerró.
Fuente: La Nación