El fallo dictado por la Cámara Federal de Apelaciones de Rosario que revocó la cautelar dictada a favor de un grupo de madres con hijos con distintas enfermedades que pedían que les permitieran elaborar aceite, además de resolver sobre esa cuestión fijó un “antecedente innovador” sobre el “autocultivo de marihuana para consumo personal”, el consumo de cannabis y la necesidad de que el estado rediscuta la posibilidad de “legalizar el consumo y su cultivo personal”.
Lo resuelto por el Tribunal de Alzada sobre lo pretendido por las madres de chicos con problemas de salud será seguramente motivo de debate en un tribunal superior, ya que estas mujeres dijeron que recurrirán a la Corte Suprema de la Nación. Pero al mismo tiempo, dicha sentencia puede significar un importante antecedente judicial en el camino hacia la legalización del autocultivo de marihuana.
Entre otros planteos, las actoras habían reclamado la inconstitucionalidad de distintos artículos de la ley 23.737 que reprimen la tenencia de estupefacientes para consumo personal y la siembra de plantas de marihuana para uso exclusivo de su propietario.
Si bien sobre ello no se había expedido la jueza de primera instancia Silvia Aramberri, la Cámara Federal de Apelaciones de Rosario avanzó en la problemática y dictó lo que significa la “primera sentencia” de la Justicia Federal que instala la necesidad de rediscutir la problemática de las adicciones, el rol del Estado frente al autocultivo de marihuana y la postura prohibicionista que se lleva adelante desde hace décadas.
Lo novedoso en este sentido del fallo dictado por los doctores Fernando Barbará, Anibal Pineda y Elida Vidal radica en que es la primera Cámara Federal de Apelaciones que concluye que es conveniente exhortar a los poderes Ejecutivo y Legislativo a que promuevan el estudio y análisis de un nuevo enfoque sobre el autocultivo de marihuana para consumo personal.