Gustavo Beliz tendrá varios temas calientes en el Ministerio de Justicia y Seguridad, pero sin dudas, el que acapara toda la atención es la situación de la Corte Suprema.
—¿Qué va a pasar con la Corte? Porque por las declaraciones que se hicieron hasta ahora pareciera que no va a haber obstrucción para que prosperen los pedidos que quedaron en el Congreso…
—Gobernabilidad no es sinónimo de impunidad. Para nosotros se terminaron las extorsiones, los tomas y dacas. No vamos a obstaculizar ningún tipo de tratamiento legislativo en materia de juicio político; deberán ser de naturaleza individual, caso por caso. Y cuando correspondan esos elementos, los legisladores sabrán lo que tienen que hacer. Lo más saludable sería que algunos ministros de la Corte dejen voluntariamente sus cargos, pero eso no depende de nuestra decisión.
—¿Planean llamar a un plebiscito para ver qué se hace con este tema?
—Es un plano que nosotros contemplamos como elemento general de lo que es la marcha de este gobierno. Eso no quiere decir que se vaya a usar ahora.
Usted es el único miembro de este nuevo Gabinete que fue ministro de Menem. ¿Qué diferencias hay entre aquel gobierno y éste?
—Me siento la persona más feliz del mundo porque veo un Presidente totalmente decidido a ir a fondo en la lucha contra la corrupción, en darnos libertad para consolidar una calidad institucional que la Argentina merece y en cumplir un sueño que tenemos todos. Como nos dijo el Presidente: tenemos que escribir la página más brillante de la historia argentina.
—¿Quiénes serán sus colaboradores?
—Pablo Lanusse, Norberto Quantín, Abel Fleitas Ortiz de Rozas, Javier Castrilli. Esa será la base. En materia de derechos humanos vamos a iniciar una ronda de consultas para escuchar a las organizaciones.
—¿Y en las fuerzas de seguridad?
—Va a haber cambios en la Policía.
—¿Ahora o a fin de año?
—Ahora.
—¿Incluye a la cúpula?
—Va a haber cambios en la cúpula, pero no puedo dar definiciones sobre nombres o jefes o en qué nivel es la modificación. La línea de trabajo va a ser muy clara, con reglas muy concretas: honestidad y eficacia.
—¿Mantiene en pie el proyecto suyo de crear un fuero anticorrupción?
—Vamos a poner mucho énfasis en políticas estructurales en el tema anticorrupción. A la Oficina Anticorrupción la vamos a mantener en el Ministerio y vamos a orientar su trabajo, en combinación con la Fiscalía Nacional de Investigaciones Administrativas, al desarrollo de políticas estructurales de anticorrupción en el Estado. Queremos darle mucho énfasis a la Unidad de Inteligencia Financiera. Y vamos a reglamentar la ley de ética pública.
—Había temor de que la Oficina Anticorrupción fuera reducida a una Oficina de Transparencia.
—El nombre es lo de menos. Lo importante es que trabaje bien y que avance. Pero yo no pensé en ese cambio de nombre.
—¿Y con el Consejo de la Magistratura? ¿Planean algún cambio?
—Hay mucho por hacer. Tenemos el enorme desafío de nombrar a los cuatro juzgados federales vacantes, de una manera híperclara y transparente. Queremos dar una señal de mucha transparencia. Nuestro programa en materia de Justicia es el programa de la Mesa de Justicia del Diálogo Argentino.
—La semana pasada se paró en el Senado el tratamiento de algunos pliegos. ¿Fue a pedido suyo?
—No. A mí me dijo el ministro saliente, el doctor Alvarez, que él no ha querido avanzar en el envío de nuevos pliegos y que todos los otros pliegos debemos considerarlos de cara a las nuevas autoridades.
—¿Cuál va a ser la política a seguir con los piqueteros?
—Va a ser una política con la ley en la mano, una política que continúe el trabajo que se ha venido haciendo, que ha funcionado bien en los términos de evitar el incremento de la violencia. Nuestra consigna es la paz social y la línea de trabajo va a ser de acordar circulación, horarios de las marchas, convocar también para que generen el menor conflicto en términos de incomodidad para la población.
—¿Qué pasará con su partido, Nueva Dirigencia, y las elecciones porteñas de agosto?
—No es mi prioridad, pero la asamblea del partido lo definirá en los próximos meses. Igual, anticipo algo: mi prioridad es la ciudad de Buenos Aires. Yo voy a trabajar para que se produzcan dos cosas muy importantes: fiscalías barriales, Justicia cerca, de proximidad, y una Policía de proximidad. Vamos a avanzar también para que haya una fuerte orientación a todo lo que es la autonomía porteña.
—¿Se va a impulsar el traspaso de la Justicia y la Policía a la Ciudad?
—Vamos a sembrar las semillas para una autonomía y una fuerza policial propias.
Fuente: www.clarin.com