Armas fue relevado la semana pasada por el procurador general de la Nación, Esteban Righi, a poco del comienzo de los juicios a los represores de la dictadura, en una decisión que impactó de lleno en los organismos de derechos humanos de Santa Fe. La agrupación Hijos la calificó como "más que un palo en la rueda". Y la Comisión Provincial de la Memoria habló de una "situación de gravedad institucional". Righi ya reemplazó a Armas por el abogado santafesino Emiliano Suárez, a quien secundarán otros fiscales.
Pero ahora, el ministro Cuenca le propuso al ex fiscal sumarlo a su equipo como secretario de Control de las Fuerzas de Seguridad de la provincia, un cargo creado en marzo de este año después de las denuncias por el manejo de supuestas cajas negras en Rosario, pero que está vacante desde entonces. En su momento, el puesto fue ofrecido a dos reconocidos criminólogos de la provincia: Máximo Sozo (docente de la Universidad Nacional del Litoral) y Enrique Font, pero ambos rechazaron la propuesta, según recordó ayer el diario electrónico Notife.com.