El diputado del PRO Federico Pinedo advirtió que la reforma del organismo que supervisa a los jueces "es un tema urgente" para la oposición en el diálogo con el Gobierno. "Si uno tiene a alguien que dice que no va a cambiar ni una coma, el diálogo se acabó", afirmó.
El diputado nacional es uno de los referentes principales del PRO en la Cámara de Diputados y sus opiniones fueron vertidas este lunes, tras la reunión en la Casa de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires que encabezó Mauricio Macri. Las advertencias de Pinedo también fueron hechas horas antes de que el mandatario porteño se reúna el martes en la Casa Rosada con el ministro Florencio Randazzo, encargado del denominado diálogo político.
El legislador nacional aclaró que la reforma del Consejo de la Magistratura, el organismo que supervisa el trabajo de los jueces, analiza su comportamiento y su eventual expulsión, "es un tema urgente" para la oposición.
"Si no tenemos jueces, no tenemos derecho y si no tenemos derecho, no tenemos futuro", consideró Federico Pinedo, en una conferencia de prensa realizada en la Jefatura de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires.
Al ser consultado sobre la negativa que expresó el ministro de Justicia, Julio Alak, a un cambio profundo en la cantidad de miembros y en el funcionamiento del Consejo de la Magistratura, Pinedo fue categórico: "Si uno tiene adelante alguien que dice que no va a cambiar ni una coma, el diálogo se acabó en ese minuto".
El diputado nacional advirtió que esperan del ministro del Interior, como autoridad del Poder Ejecutivo en la responsabilidad de conducir el diálogo político, que "oiga lo que tenemos que decir".
En la misma línea, el presidente de la Asociación de Magistrados, Ricardo Recondo, insistió en reclamar reformas en el Consejo de la Magistratura, luego de que el Gobierno ratificara que no habrá cambios, al señalar que este órgano "necesita cirugía mayor, no cirugía estética, ya que fue algo nefasto y perturbó a la Justicia", describió el magistrado.
Alak, dijo que "puede haber propuestas que la Presidenta considere positivas, pero no podemos estar cambiando las normas permanentemente", y aseguró que Cristina Fernández Kirchner "está convencida de que es una buena ley" la que habilita al Consejo.
El funcionario enfatizó este domingo, en reportajes publicados en matutinos porteños, que "el proyecto del Gobierno es mantener la ley" que conforma el órgano que designa y sanciona jueces, en el cual el Ejecutivo (con 5 integrantes sobre 13) detenta poder de veto.
A su turno, Recondo dijo no compartir lo señalado desde el Gobierno."El Consejo de la Magistratura necesita cirugía mayor, no cirugía estética. Y el único efecto que ha provocado es perturbar el funcionamiento de la Justicia.
En realidad, nunca funcionó bien y hay que reformarlo", reclamó en contacto con Radio 10.
Al respecto, sentenció que "parece que el pueblo da su opinión (en las elecciones) y no lo escucha nadie". El Gobierno, afirmó, "tiene el poder absoluto de veto, o sea que si quiere proteger a un juez, lo hace" desde el Consejo.
"Tiene que haber una representación igualitaria de los estamentos de la Justicia, la representación actual no es igualitaria, es una pésima constitución del consejo", continuó.
"Hay tres jueces, tres abogados, un académico, y siete legislativos de los cuales cuatro son oficialistas y tres de la oposición, así el oficialismo tiene poder de veto", reclamó.
Antes de concluir el contacto radial, sin que se le repregunte, Recondo confió que desde el Ejecutivo al juez federal de Zárate-Campana "Faggionato Márquez probablemente lo abandonen" cuando deba enfrentar algunas de las tantas causas en su contra.
En tanto, Alak, recientemente designado en lugar de Aníbal Fernández -quien asumió a su vez la jefatura de Gabinete- dijo que "lo que le manifesté a la Corte es que hay que optimizarlo" al Consejo.
Señaló que "ningún proyecto es ideal en cuanto a su número" de integrantes.
Por otra parte, aseveró que no le "constan" las "presiones" que denunció la semana última la Asociación de Magistrados sobre el Poder Judicial. "No tengo conocimiento de esas presiones. No me constan porque hace sólo diez días que juré, pero el Gobierno ha trabajado mucho por la independencia del Poder Judicial", manifestó.
En materia de seguridad, el funcionario declaró que no pretende "entrar en polémicas de mano dura o mano blanda" contra la delincuencia, ya que "las manos no piensan".También, afirmó que "por sí solo, no resuelve el problema" la baja de la edad de imputabilidad, reclamada desde los sectores más duros, ante la ola de delitos.