Sin haber tomado una decisión todavía, el consejo asesor que estudia la posibilidad de implementar en Mendoza la castración química a los violadores avanza en la dirección que busca imprimirle el gobierno.
Esto es a favor de la iniciativa del gobernador mendocino Celso Jaque y en contra de la postura del vicegobernador, Cristian Racconto, quien días atrás volvió a diferenciarse dentro del gobierno con la visión de que optar por ese tratamiento sería como "violar al violador".
"Ya hay consenso en que de ningún modo el gobierno se puede quedar sin actuar frente a este problema, porque son delitos no sólo de un gran impacto social por la significación que tienen sino por el daño que provocan a la víctima. Como también hay acuerdo en que siempre este tratamiento será voluntario", confirmó el psicólogo Hugo Lupiáñez.
Un argumento medular es que "se trata de un tratamiento hormonal reversible, que actualmente se usa para combatir el cáncer de próstata y que como efecto secundario provoca una disminución del deseo sexual", según explicó el ministro de Salud, Sergio Saracco.
Esta semana el Consejo Asesor de Expertos para la Prevención de la Reincidencia en Delitos de Índole Sexual -como fue denominado por decreto- se reunió por segunda vez en la Casa de Gobierno y no le interesa opinar acerca del costado meramente político de la diferencia entre el gobernador y su vice.
Pero la jueza penal de Menores María Fontemachi fue muy clara: "Todo el mundo habla como si la castración química fuera otra condena, un ojo por ojo o una respuesta de venganza. No es así. Acá el objetivo es tratar de frenar la reincidencia, o sea ayudar a la persona que está condenada por este delito a que no lo vuelva a cometer".
"De esta manera ayudamos tanto al violador, que en muchos casos sabemos que es parte de la propia familia de las víctimas, como a las víctimas. No tenemos que ver la castración química como un accesorio de la condena", agregó, tras aclarar que "desde ningún punto de vista la provincia puede modificar el Código Penal en este sentido", añadió.
Por su parte, Racconto dijo que "no se puede tratar a un violador violándolo o violándole el físico" y que: "Hay temas en los que me siento menos escuchado por el Ejecutivo".
El martes, Jaque estuvo en Buenos Aires y por lo tanto Racconto quedó a cargo de la provincia. En teoría estuvo en la gobernación, en el cuarto piso de la Casa de Gobierno, pero no participó en ninguna actividad oficial ni pasó por la reunión del consejo.
En el encuentro participaron los ministros Saracco y el de Gobierno, Mario Adaro; el subsecretario de Justicia y Derechos Humanos, Sebastián Godoy Lemos; el procurador general de la Corte, Rodolfo González; la jueza Fontemachi; el médico Alfonso Marzari; el médico endocrinólogo Enrique Reynalds; el sexólogo José Luis Rodríguez; la psiquiatra Patricia Gorra; el psicólogo Lupiáñez y Rubén Contreras.
El consejo, que se conformó la semana pasada, elaborará un informe final que elevará al gobernador en unas semanas más sobre métodos de tratamiento tanto para la víctima como para el victimario. Se reúne una vez por semana, los martes.