El adolescente, que ya era muy querido por su reconocida amabilidad en su trabajo de vendedor callejero -como así por compañeros y maestros de su escuela que motorizan la búsqueda e hicieron este martes una marcha- ha visto incrementada la adhesión a su figura a partir de que su padre admitiera que lo golpeaba. Tanto que las autoridades provinciales evalúan ahora la posibilidad de llevar el caso a la Justicia por maltrato y explotación infantil.
Es que en las últimas horas la ciudadanía comenzó a prestar a atención a los rumores que hablan de explotación laboral por parte del padre. Matías y una hermana menor eran obligados a vender flores artificiales en la calle y bares hasta altas horas de la madrugada, y según los rumores, si no recaudaban cierto monto recibían castigos físicos.
La noticia conocida el lunes de que Matías había sido encontrado por la policía de la ciudad entrerriana de Concepción del Uruguay el 30 de diciembre y que las autoridades de minoridad de esa localidad lo enviaron de regreso en un micro a Paraná, ciudad de la que el chico dijo que provenía, afianzó la certeza de que el joven no quería retornar voluntariamente a su casa.
El martes, la marcha organizada por compañeros de grado y docentes de la escuela se vio opacada por la confesión del padre de que le había pegado cachetadas y una patada en la discusión que movió a Matías a abandonar su casa. Ello no sólo despertó una indignación generalizada, sino que confirmó los rumores e hizo alzar voces sobre la explotación laboral a la que estarían siendo sometido los menores, la hermana de Matías incluida, quien seguiría vendiendo flores en las calles santafesinas.
La directora de la Niñez y la Familia de la provincia, Marcela Dángelo, se mostró sorprendida por la confesión del padre de Matías en la marcha por su aparición y admitió que la provincia analiza "una intervención judicial contra el padre y un abordaje distinto con la familia".
A medida que corrieron las horas, la indignación fue ganando a los santafesinos que, llamando a los medios de comunicación, comenzaron a pedir acciones oficiales para corroborar la situación de la hija de los Causso, hermana de Matías, y seguridades para que el joven pueda volver a Santa Fe sin temer represalias de su progenitor.
Por tal razón, Dángelo dijo que de confirmarse ese cuadro "lo ideal sería que Matías vuelva, y es nuestra obligación darle una alternativa de vida que no sea el ámbito familiar, que fue el de los golpes y los abusos laborales".
El martes, poco después de las 20, mucha gente marchó por los bulevares Gálvez y Pellegrini, parte del recorrido callejero que el niño hacía cada día vendiendo sus flores. "Lleva 22 días solo, deambulando por ahí. La familia dice que sabe que desde Paraná se fue a Carlos Paz, una ciudad que conoce porque iba con el padre a vender flores. Queremos que vuelva para ayudarlo y para que supere lo que esté pasando, lo vamos a ayudar y proteger. Nada malo le va a pasar. Nadie mejor que él se merece respeto y protección, porque es buena persona", dijeron sus compañeros de grado, quienes no ocultaron su indignación ante la admisión del padre de Matías de que lo golpeaba.