Carlos Reutemann y Rubén Giustiniani, presuntamente separados por un abismo ideológico y cultural, en el nuevo Senado caminan juntos en el voto. Anoche volvieron a unirse en el intento, fallido, de rechazar el proyecto de mayoría.
Roxana Latorre (no intervino en el recinto), hoy muy lejana del ex gobernador que la llevó en su boleta, le dijo sí al proyecto oficialista. No fue sorpresa: había anticipado en febrero y en exclusiva a LaCapital que era coautora del proyecto Verna, que corrigió el DNU 2010 y luego recicló el 298, lo que se votó anoche.
Lole, el eterno amigo del silencio, tampoco habló ayer en el Senado, pero optó por insertar un discurso de 970 palabras: "teniendo en cuenta que las reservas son federales y por lo tanto no pertenecen sólo al gobierno nacional, sino también a las provincias, pretendía con el proyecto de mi autoría generar una equidad con respecto a lo que le corresponde recibir a las mismas a través de la afectación del remanente de ATN del 2009. El dictamen en mayoría al que se ha arribado implica un maquillaje a todo lo mal actuado por el Ejecutivo nacional", castigó el gran enigma de Santa Fe.
El socialista, a diferencia de Reutemann y de Latorre, sí realizó su tradicional intervención en el recinto. Y como era de esperar, no dejó pasar la oportunidad de contestarle a Aníbal Fernández, el jefe de Gabinete que aludió a Santa Fe y a él mismo el lunes pasado. "No debería prosperar el reclamo de Santa Fe en la Corte", había dicho el locuaz ministro. Y respecto de senador rosarino, "Hermes pide colaboración pero Giustiniani nos vota en contra", se quejó Fernández.
Para el rosarino, las palabras de Aníbal "fueron muy graves, proponen un canje, se trata de una extorsión". Y pidió una cuestión de privilegio con pase a la comisión de asuntos constituciones, situación que fue acordada por el presidente del cuerpo, Julio Cobos.