De todos modos, el diputado oficialista y abogado de la CGT, Héctor Recalde, impulsor y mentor del proyecto, dijo que la iniciativa para repartir utilidades entre los trabajadores no está suspendida, pero afirmó que podría tratarse el año próximo.
"Se dijo que se suspendía el tratamiento del proyecto, me parece que hay mucho voluntarismo en expresiones como ésta, tomada de una reunión donde se juntaron el secretario general de la CGT con el presidente de la Unión Industrial para retomar el diálogo que se había suspendido hace meses", dijo Recalde.
En este sentido, Méndez confirmó que acordaron comenzar a "trabajar juntos" en "diez días" para convenir una agenda económica y admitió que, antes del deceso del ex presidente Néstor Kirchner, su entidad estaba "cascoteando" de manera discursiva a la CGT por la reclamada distribución de utilidades y la "metodología" de bloqueos del sindicato de camioneros.
"Lo que hablamos es otra cosa", respondió Méndez al ser consultado sobre si había pactado con Moyano frenar el proyecto de reparto de ganancias empresarias con los trabajadores, en una reunión que mantuvo con el sindicalista tras haber coincidido en el velatorio de Kirchner.
En diálogo telefónico desde Alemania, Méndez añadió que convinieron "mandar señales" de que va a existir "cordura en todas las negociaciones" y especificó que comenzarán a "trabajar juntos" en "diez días", cuando ambos regresarán al país tras sendos viajes al exterior.
El presidente de la UIA, respecto del proyecto de ganancias, aclaró que no pidieron "una suspensión" de su tratamiento en Diputados sino "un retardo razonable".
Producto de esa iniciativa y de los bloqueos del sindicato de camioneros, admitió: "Los estábamos cascoteando y lo que estamos haciendo ahora es intentando sentarnos a una mesa de la forma más adulta posible".
En ese sentido, ratificó que la UIA morigerará su posición pública y confió en que el gremio que conduce Hugo Moyano dejará de aplicar la "metodología" a la que la entidad se opone "firmemente", en alusión al impedimento de circulación frente a establecimientos industriales durante sus protestas.
Puntos de contacto. La UIA y la CGT habían coincidido en la primera mitad del año en una serie de "talleres" para analizar problemas en común, como la competitividad de la economía y las políticas para frenar el ingreso desmedido de productos importados.
Pero ese ámbito de convivencia se fue deteriorando al compás del distanciamiento de la central fabril de ciertas actitudes del gobierno, que por el contrario contaron con el decidido apoyo de la CGT.
Recalde señaló que "yo ya dije desde el primer día, para no frustrar expectativas, que el proyecto este año no iba a ser tratado, que de aprobarse el año que viene recién regiría en 2012, porque se toma el año fiscal, y que seguramente de convertirse en ley tendría variaciones porque uno buscaba el acuerdo y el consenso", remarcó.
La reunión de comisión en Diputados prevista para hoy para analizar este tema fue suspendida.