El gobierno nacional reglamentó ayer la ley de reforma política y en la oposición reaccionaron con críticas, principalmente, por la habilitación de las listas de adhesión, comúnmente llamadas "colectoras".
El Ejecutivo publicó en el Boletín Oficial los tres decretos que regulan los aspectos referidos a la asignación para los partidos de espacios publicitarios en medios de comunicación audiovisuales, el diseño de las boletas y habilitan las listas de adhesión.
"Si la ley parecía hecha a la medida de Néstor Kirchner, la reglamentación está a la medida de Cristina, y todo apunta al objetivo de lograr la mayor cantidad de votos posibles", resumió el diputado del PJ disidente Gustavo Ferrari, en línea con las críticas de sus pares de la oposición.
En la última reglamentación de la ley se especificaron los criterios para la confección de las boletas electorales, que por primera vez podrán ser impresas a color pero sólo podrán incluir las fotos de los candidatos.
Asimismo, se precisó el "régimen de asignación y distribución de espacios para anuncios de campaña electoral en servicios de comunicación audiovisual", que se concretará por sorteo para garantizar ser "equitativo" entre todas las fuerzas políticas.
Además, el decreto 443, que refiere a las elecciones primarias, señala en su artículo 15 que "en el acta de conformación de las alianzas pueden establecerse acuerdos de adhesiones de boletas de diferentes categorías para las elecciones generales con otras agrupaciones políticas no integrantes de la alianza, siempre que las listas a adherir resulten ganadoras en sus respectivas elecciones primarias".
El jefe del bloque de diputados radicales, Ricardo Gil Lavedra, aseguró que la reglamentación "no se compadece mucho con el espíritu de la ley", pero aclaró que "abre un abanico de posibles listas de adhesión no sólo para el oficialismo, también para la oposición".
"Los decretos reglamentarios de la ley de reforma política desnudan la estrategia electoral de Cristina, mostrando que la ley es un traje a medida como si fueran sus carteras", señaló el diputado por el GEN Gerardo Milman.
Por su parte, el candidato a vicepresidente por la Coalición Cívica, Adrián Pérez, opinó que "las listas de adhesión son contrarias al espíritu de la norma, que introduce el régimen de primarias obligatorias".
En línea, el diputado felipista Roberto Mouillerón cuestionó al gobierno porque "dieron vueltas para disfrazar, con las listas de adhesión, lo que no son ni más ni menos listas colectoras".
Ferrari coincidió con esos reclamos y consideró que "se perdió una oportunidad histórica" para renovar los procesos electorales en la Argentina.
Además, el denarvaísta calificó como "escandalosos" los parámetros que se establecieron para la propaganda proselitista de los partidos políticos.
Más allá de las críticas, el diputado del PRO Jorge Macri no descartó que su partido pueda utilizar en la provincia de Buenos Aires "listas de adhesión" porque "no puede ser que ellos solos sumen para que la presidenta gane su reelección".
Invento de Perón. El jefe de Gabinete nacional, Aníbal Fernández, rechazó las críticas de la oposición y afirmó que la habilitación de "acuerdos de adhesión" permitirá que "se consoliden las propuestas políticas que estamos llevando a la práctica".
"No lo inventamos nosotros, lo inventó Juan Perón, y lo que uno tiene que hacer es intentar conciliar de la mejor manera para arribar a una propuesta que signifique un cambio mejor, cualitativo hacia la sociedad para que sigan esos cambios", sostuvo.
El ministro del Interior, Florencio Randazzo, también defendió las listas de adhesión al advertir que no hay razón para "prohibir" a un "candidato a gobernador" como Martín Sabbatella, que adhiera al postulante presidencial del oficialismo, o de otra fuerza si así lo desea en octubre.
Al respecto, el apoderado del PJ, Jorge Landau explicó que "la práctica" de las listas de adhesión "nunca estuvo prohibidas en la legislación nacional y provincial".