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Newells no quiere pagar y el costo del clásico puede terminar en Tribunales

Casi al momento en que se dictaminó la suspensión de los clásicos rosarinos, comenzó una novela que se anticipa de reñido desenlace. Se trata de la polémica en torno al costo operativo de un evento que se frustró a poco de comenzar. Si bien desde la compañía organizadora World Eleven ya anticiparon que pedirán a los clubes la devolución del dinero adelantado por disputar los encuentros, fueron más allá y después de responsabilizar a Newell`s de negarse a jugar el domingo, ahora quieren que el club del parque se haga cargo de la plata invertida en seguridad e impuestos para la contienda local. Pero el presidente de la entidad rojinegra fue tajante: "Que vayan a juicio si quieren que paguemos nosotros los gastos logísticos. Hay que ver quien gana el pleito".

Es que detrás de la polémica deportiva y la crisis en la conducción del operativo de seguridad que desnudó el espectáculo que no fue, el problema económico surgió de inmediato con una disputa que tal como se inició, parece que terminará en los tribunales.

El candelero lo encendió Rodrigo Bauso, uno de los representantes de World Eleven, quien declaró a punto biz que no le quedaban dudas respecto de la responsabilidad de Newell’s en frustrar el clásico y agregó que "por lo tanto son ellos quienes deberían hacerse cargo del costo del operativo de seguridad, y el pago de impuestos municipales, erogaciones que ya fueron liquidadas por la empresa". Con firme convicción, el referente de la compañía amenazó: "Si esto no se arregla en un escritorio, la demanda judicial es la única alternativa que yo veo".

Pero el tema no quedó e la voz de la productora, es que Guillermo Llorente, presidente de Newell’s Old Boys redobló la apuesta, además de negar cualquier tipo de responsabilidad en los incidentes vividos en la tarde del domingo en las instalaciones de su entidad. "Sabemos del interés de World Eleven en dejar al club como el responsable directo de que el negocio se les haya pinchado. Es lógico que ellos buscan salvarse economicamente. Si quieren ir a juicio, lo tendrán que ganar", argumentó desafiante a punto biz el líder del club del Parque Independencia, después de la conferencia de prensa.

Tanto World Eleven, como las autoridades de Rosario Central responsabilizan a al dirigencia de Newell’s de haber tomado la decisión de no jugar el partido en el Gigante de Arroyito el domingo por falta de garantías en relación a la seguridad del público y los jugadores. Llorente se defendió: "Aunque hubiera querido, Newell’s no estaba en condiciones de suspender el partido. Esperamos hasta la confirmación del ministro de Seguridad quien manifestó que no estaban dadas las condiciones para disputar el juego. Fue ahí cuando tomamos la decisión de no ir a buscar nuestros jugadores al predio de Ricardone donde estaban concentrados. Esta realidad deja en evidencia el interés económico de la compañía para evitar perder plata".

Más allá de una disputa que ya se muestra complicada, el culebrón económico detrás del clásico no jugado viene en torno al pago a las cajas de las dos parcialidades por adelantado, que ahora World Eleven busca le devuelvan. "Ahora, con los partidos sin desarrollarse, pensamos que los clubes devuelvan por interés propio las sumas abonadas. De lo contrario suponemos que vamos a iniciar una disputa jurídica", deslizó Bauso. Los desembolsos en concepto de publicidad que ya estaban liquidados serán devueltos, al igual que las entradas anticipadas para un evento que anticipaba una ganancia suculenta pero que ahora dejará a más de uno con bolsillos flacos.

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