El viernes a la mañana Mario volvió a declarar como testigo en Tribunales. A dos meses de la explosión, el expediente acumula seis cuerpos de doscientas fojas cada uno. “Este mes la causa está demorada por la recusación contra el juez Javier Beltramone”, dijo la fiscal Graciela Argüelles, que interviene desde el primer momento. Beltramone es quien entiende en la causa desde el 16 de agosto, cuando se apartó el juez en lo Correccional Penal Juan Carlos Curto. Beltramone fue recusado por los abogados de Litoral Gas y los de la Administración Calvillo. Litoral Gas es la empresa concesionaria en Rosario y Calvillo era la administradora del consorcio de Salta 2141. Para los letrados, el juez, en declaraciones públicas demostró “imparcialidad”. En una primera instancia, Beltramone rechazó esas recusaciones y ahora es la Cámara de Apelaciones quien debe decidir si acepta la recusación, “no tiene plazo para expedirse, pero calculo que será en breve”, explicó Argüelles.
La causa judicial por la explosión tiene ocho imputados y ningún detenido. El gasista, Carlos García, estuvo preso los primeros diez días después de la explosión. Está imputado como “autor material del estrago”. Su excarcelación fue la primera medida que tomó Beltramone en la causa.
Desde el día de la tragedia García no puede dormir. Está bajo tratamiento psiquiátrico y aseguran que no se siente responsable por lo que sucedió ese día.
Junto a García y su asistente, Pablo Miño, están imputados tres inspectores de Litoral Gas y un primer gasista que trabajó en el lugar varios días antes de la explosión. También lo están los titulares de administración del edificio: Mariela Calvillo y su esposo, Carlos Repupilli y su mamá, Norma Bauer de Calvillo. Los dos primeros fueron imputados y citados a indagatoria pero “se abstuvieron de declarar”, explicó Argüelles. La indagatoria de Bauer de Calvillo se suspendió. Poco antes su defensa recusó a Beltramone. “En el edificio tenían que cambiar dos reguladores y el sistema. En los mails que intercambiaron con los propietarios queda claro que la administradora propuso a García y decían que iba a hacer todo y a cambiar un regulador”. Nada se hablaba ahí del otro regulador.
En breve comenzarán a saberse los resultados de los peritajes que se realizan para determinar qué pasó esa mañana. La primera reunión de la que participaron los peritos de todas las partes tuvo una conclusión en la que estuvieron todos de acuerdo: “la válvula (de gas) estaba abierta y se podía accionar”. Todo indica que García “es el último eslabón de una cadena de negligencias. Hubo varios responsables”, dijo Argüelles.
Junto a los seis cuerpos de la causa, hay cientos de expedientes por separado. Son de personas fallecidas, de quienes sufrieron lesiones y los que tuvieron daños materiales. Las tres caras de una misma tragedia.