La Justicia rosarina condenó a un sanatorio de nuestra ciudad porque una mujer sufrió la fractura de la cadera al caer de una camilla. El Centro Médico IPAM deberá pagarle entre capital e intereses más de 300.000 pesos por los daños y perjuicios.
Hace poco más de 3 años la mujer fue operada por una fractura de cadera.
Meses después sufrió complicaciones y un médico de la localidad de Coronel Bogado, donde reside la anciana de 87 años, le indicó que se internara en IPAM. Tras su ingreso al centro asistencial denominado “Nuestra Señora del Rosario” se cayó de la camilla en la que la habían colocado y padeció nuevamente fractura de cadera. La camilla no poseía barandas laterales.
Los abogados del sanatorio señalaron que no había responsabilidad del centro médico porque la mujer estaba al cuidado de una hija.
En la resolución la jueza en lo civil y comercial de la décimo primera nominación, Delia Giles, consideró que debe tenerse en cuenta la Ley de Defensa del Consumidor y condenó al Centro Médico IPAM a pagar más de 300.000 pesos.
El año pasado otro juez en lo civil y comercial, Marcelo Quaglia, también había condenado al Centro Médico IPAM a pagarle cerca de 200 mil pesos a una paciente que padeció fuertes golpes al caerse de una camilla cuando sufría una convulsión.
En esa resolución se destacó que “los centros asistenciales sanitarios tienen una obligación tácita de seguridad en relación con la eficiencia de la prestación médica, así como también en cuanto a la integridad del paciente”.