Mauricio Macri asumió hoy como presidente constitucional de la Argentina por cuatro años. Poco antes del mediodía llegó al Congreso nacional, junto a su esposa Juliana Awada. Allí Macri recibió una "rendición de honores" por parte de los legisladores que componen la Comisión de Exterior, quienes lo acompañaron a través del hall, Salón de las Provincias Argentinas y Salón Azul.
En el Salón Azul, Macri hizo una pausa ante la Constitución Nacional que se encuentra exhibida para una señal de respeto a la Carta Magna. Poco después, se inició la Ceremonia de Juramento del presidente de la nación electo ante la Asamblea Legislativa.
La vicepresidenta electa Gabriela Michetti -prestó juramento con antecedencia al arribo del presidente electo-, tuvo a su cargo recibir, en nombre de la Asamblea Legislativa que preside, el juramento de Macri. Luego, el presidente leyó un mensaje con motivo del inicio de su mandato presidencial.
El mensaje presidencial finalizó a las 12.45 y Macri se retiró del recinto de la Cámara de Diputados y partió, junto a su esposa, hacia la Casa Rosada. Fueron escoltados por los Granaderos para asistir a la ceremonia de traspaso de los atributos del mando que se desarrolló poco después de las 13 en la Casa Rosada.

A las 13.15, el presidente ingresó a Casa de Gobierno, donde recibió honores militares y fue saludado por el Jefe de Casa Militar de la Presidencia de la Nación. Quince minutos después se inició la ceremonia de traspaso de los atributos del mando en el Salón Blanco de la Casa de Gobierno, a la cual asistieron más de 250 personas.
A las 14, la ceremonia concluyó, y 15 minutos después Macri y su esposa dejaron Casa Rosada rumbo al Palacio San Martin. Allí recibió el saludo a las Delegaciones Extranjeras.
A las 19 se inició la ceremonia de Juramento de los integrantes del Gabinete Nacional en el Salón del Museo del Bicentenario con unos 500 participantes sentados. La jura terminó a las 20.30 y una hora más tarde el presidente y su esposa fueron al Teatro Colón, donde asistieron a una función especial.
El discurso de asunción
Con un llamado a “un país unido en la diversidad” y una convocatoria a buscar “juntos” soluciones para transitar un “camino común”, el presidente Mauricio Macri comenzó su discurso ante la Asamblea Legislativa, que se realiza en el Congreso Nacional, luego de jurar por Dios y los Santos Evangelios. Entre los puntos centrales de su discurso, puso énfasis en dos ejes de su campaña; avanzar en una política de “pobreza cero” y combatir el narcotráfico. También señaló que será implacable con los actos de corrupción y envió un mensaje de a poyo la “justicia independiente”. “No son bienvenidos los jueces que quieran pasar a ser instrumentos nuestros”, dijo.
El flamante presidente se comprometió a "trabajar incansablemente" durante los próximos cuatro años para que "todos los argentinos", especialmente los que más necesitan, al terminar su mandato, "estén viviendo mejor". Les reiteró su mensaje de "confianza" y de "servir" a la sociedad.
"Hoy se está cumpliendo un sueño, termina una época completa sin violencias, y esto que parecía tan difícil, se hizo realidad. Por eso, y más que nunca, tenemos que ser optimistas respecto a nuestra esperanza y nuestro futuro. Este gobierno que iniciamos hoy va a trabajar incansablemente los próximos cuatro años para que todos los argentinos, especialmente aquellos que más nos necesitan, al terminar estén viviendo mejor", manifestó.
Agregó que seguirá "siendo el mismo", y estará "cerca" de la gente, hablando "sencillo, con la verdad y compartiendo emociones", sabiendo que no es "infalible", sino un presidente que es "un ciudadano con certezas, dudas, ideas, esperanzas y ganas de hacer".
“Se viene un tiempo nuevo. El tiempo del diálogo, el respeto y del trabajo en equipo”, afirmó Macri al promediar su discurso. También cuestionó el “uso del poder con objetivos personalistas”, se manifestó en contra del autoritarismo e insistió en que su gobierno “va a saber defender la libertad, que es esencial para la democracia”. Macri se comprometió a ser “implacable” con quienes tengan “prácticas abusivas” y quienes cometan actos de corrupción. “Los bienes no son para el uso incorrecto de los funcionarios”, afirmó.