Fue mediante un comunicado difundido por AICA. "La guerra -agrega- significa el fracaso de la paz, y sólo lleva a un mayor sufrimiento y devastación, que debe evitarse a toda costa, sea que se utilicen o no armas químicas, cuyo uso es ciertamente condenable". "En relación con la situación que se está viviendo en la República Árabe de Siria, la Corporación de Abogados Católicos manifiesta su más ferviente anhelo de que, a la brevedad posible, se llegue a un acuerdo de paz entre las partes involucradas".
"La guerra -agrega- significa el fracaso de la paz, y sólo lleva a un mayor sufrimiento y devastación, que debe evitarse a toda costa, sea que se utilicen o no armas químicas, cuyo uso es ciertamente condenable". El comunicado continúa en estos términos: "La violencia engendra violencia, y por medio de la misma es imposible lograr la paz, a la que debe tenderse por sobre las reivindicaciones que puedan creerse justas. "El papel de la comunidad internacional no debería estar enderezado tanto a castigar a quien o quienes hayan vulnerado normas generalmente aceptadas en todo conflicto armado, como a promover iniciativas de paz basadas en el diálogo, la búsqueda de la concordia y la tolerancia entre todos los grupos étnicos, culturales y religiosos.
"Adhiriendo al llamado del Santo Padre, invitamos a nuestros consocios y a todos aquellos que aman la paz, a orar por una pronta reconciliación que sirva de sustento a la pacífica convivencia entre todos los sirios", concluye la declaración, que firman los doctores Eduardo A. Sambrizzi y Cosme María Beccar Varela, presidente y secretario, respectivamente, de la Corporación.