Por una serie de robos fallidos, en los que fueron detenidos en plena acción, dos presos reincidentes fueron condenados a altas penas de prisión: a uno de ellos le impusieron en total 11 años de prisión y a su compañero le dieron 18 años por esos delitos, sumados a sentencias por asaltos anteriores. Los hechos por los que ahora les aplicaron más de una década de encierro ocurrieron entre 2002 y 2009. El más grave fue el intento de robo a una estación de servicios en la que uno de los condenados forcejeó con un empleado, lo golpeó con el arma en la cabeza y efectuó un disparo que no alcanzó a salir pese a que el arma estaba en condiciones.
La condena fue del juez Julio Kesuani. Alcanzó a Osvaldo Salvador Ortiz, un rosarino de 28 años, y a Hugo Alberto Peralta, de 20 años y nacido en Chaco. Los dos fueron declarados reincidentes, lo que les impide salidas anticipadas de prisión.
A Ortiz lo sentenciaron a 8 años de prisión por tres asaltos y la portación ilegal de un arma de fuego. Tenía pendiente otra condena de noviembre de 2006, a 3 años por un robo calificado, por la que obtuvo la libertad condicional en junio de 2007. Todo se unificó en 11 años.
Peralta sumó 18 años. En este expediente le dieron 6 años y ocho meses de prisión por dos robos y la portación de un arma. Esa pena se agregó a una condena anterior, a 13 años, dictada en noviembre de 2005.
Esta sumatoria de años y penas se produjo a partir de una serie de robos en Rosario y Villa Gobernador Gálvez en los que fueron detenidos juntos o por separado Ortiz y Peralta. El más resonante ocurrió el 26 de agosto de 2009 en la estación Esso de Seguí y Avellaneda.
Ese día, dos muchachos llegaron en moto y uno de ellos apuntó con un arma a un empleado. "Nos amenazó de muerte diciendo que le entregaran el dinero. Guardó la plata en una mochila y luego le pegó a un compañero en la cabeza", contó uno de los playeros. En total, el ladrón embolsó 975 pesos.
El asaltante golpeó con el arma en la cabeza al joven que forcejeaba con él y "empezó a accionar el gatillo del arma, pero no salieron disparos".El empleado logró desarmarlo y entonces el cómplice escapó en la moto. Las víctimas mantuvieron al ladrón retenido hasta que llegó la policía. El detenido se presentó como Esteban García, pero fue identificado como Hugo Peralta y tenía un arma.
Esa causa reactivó otras que Peralta tenía pendientes, entre ellas una en la que estaba acusado junto a Ortiz por un robo del 14 de setiembre e de 2007, cuando los apresaron juntos en una moto robada a un vecino de San Juan al 1800 de Villa G. Gálvez. l